En un esfuerzo por devolver la tranquilidad a los habitantes del sur del país, la Policía Nacional anunció la llegada de 150 nuevos patrulleros al departamento de Nariño. Este contingente tiene como misión principal fortalecer el Modelo de Servicio Orientado a las Personas y blindar puntos críticos tanto en zonas urbanas como rurales.
Estrategia contra el homicidio y el microtráfico
El despliegue, confirmado por las autoridades departamentales, busca impactar directamente en la reducción de delitos de alto impacto. Según el coronel Jhon Jairo Urrea, comandante de la Policía en Nariño, el objetivo es claro: “La llegada de estos uniformados busca la contención del homicidio y el fortalecimiento de la presencia policial en sectores priorizados”.
Los nuevos efectivos no solo patrullarán las calles de Pasto, la capital, sino que se integrarán a unidades de:
- Investigación Criminal: Para agilizar la judicialización de bandas delincuenciales.
- Inteligencia Policial: Para desarticular estructuras dedicadas al microtráfico, como la recientemente golpeada banda ‘Los Fox’ en Pupiales.
- Vigilancia Comunitaria: Para mejorar los tiempos de respuesta ante emergencias ciudadanas.
Transformación y Derechos Humanos
Este refuerzo forma parte del proceso de transformación institucional. Los hombres y mujeres asignados cuentan con certificación en competencias funcionales, con un enfoque especial en la atención al ciudadano y el respeto estricto a los Derechos Humanos.
El gobernador de Nariño, Alfonso Escobar Jaramillo, destacó que este apoyo humano es vital para una región con dinámicas territoriales complejas. Además del control operativo, los uniformados realizarán inspecciones en establecimientos nocturnos y zonas de recreación para garantizar entornos seguros para la juventud.
Con esta medida, las autoridades esperan mejorar los índices de seguridad y consolidar la confianza ciudadana en una de las zonas más estratégicas del suroccidente colombiano.
