El Salsódromo se convirtió en el acto inaugural más representativo de la Feria de Cali tras reemplazar a la cabalgata. Nacido en 2008, durante la alcaldía de Jorge Iván Ospina, el desfile consolidó a la salsa como el lenguaje cultural con el que Cali se presenta ante Colombia y el mundo. Al cierre, un balance de la edición 2025 —la Feria 68— ratifica su crecimiento, impacto turístico y estabilidad operativa, incluso bajo la lluvia.
De la cabalgata al Salsódromo: un cambio que transformó la Feria
Durante décadas, la cabalgata fue uno de los eventos que marcaban el inicio de la Feria de Cali. Con el tiempo, sin embargo, crecieron los cuestionamientos en la conversación pública alrededor de su pertinencia cultural, la seguridad y el bienestar animal. En ese contexto, la ciudad comenzó a replantear la manera en que quería inaugurar su fiesta más emblemática y, sobre todo, el mensaje que quería proyectar al país y al mundo.
La respuesta fue una apuesta cultural de alto impacto: poner en el centro a la salsa, no solo como género musical, sino como identidad urbana, economía creativa y tradición popular. Así se configuró el Salsódromo como un evento masivo, público e incluyente, capaz de reunir escuelas de baile, bailarines profesionales, músicos y procesos comunitarios que representan el estilo caleño.
2008: el primer Salsódromo y el inicio de una nueva tradición
El primer Salsódromo se realizó en 2008, durante la administración del entonces alcalde Jorge Iván Ospina. La decisión fue histórica: reemplazar la cabalgata por un desfile cultural que mostrara lo más propio de la ciudad y que reforzara el lugar de Cali como capital salsera.
Desde esa primera edición, el Salsódromo se concibió como un espectáculo de gran formato sobre la Autopista Suroriental, transformando el corredor vial en un escenario a cielo abierto. Más que un desfile, se convirtió en una declaración simbólica: Cali abriría su celebración mayor bailando.
Un desfile que creció con la ciudad
Con el paso de los años, el Salsódromo se consolidó como uno de los eventos culturales más reconocibles de la Feria. La puesta en escena evolucionó en narrativa y producción, mientras la participación artística se amplió hacia procesos comunitarios y escuelas de formación. En paralelo, se fortaleció el componente patrimonial: la presencia de la Vieja Guardia —los pioneros de la salsa en la ciudad— y el impulso al relevo generacional con semilleros infantiles.
Ese equilibrio entre memoria y futuro es parte de su fuerza: el Salsódromo no solo abre la Feria, también cuenta la historia de Cali en movimiento, en música, en técnica y en barrio.
Salsódromo 2025: balance de la edición 68, incluso bajo la lluvia
De acuerdo con un balance oficial, a pesar de la lluvia el Salsódromo 2025 se realizó con éxito como desfile inaugural de la Feria de Cali en su versión número 68. El evento reunió a cerca de 32.000 personas que se ubicaron en el sardinel y en las graderías dispuestas en la Autopista Suroriental para celebrar y bailar.
Este año, el Salsódromo presentó una puesta en escena denominada “De Cali para el mundo”, con la participación de 2.200 artistas, lo que representó un incremento del 40 % frente a la versión anterior. Uno de los hitos destacados fue el impulso al semillero de la salsa: la participación de escuelas infantiles creció un 100 %, pasando de 200 a 400 niños y niñas bailarines, reafirmando el legado salsero de la ciudad.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, destacó el crecimiento del evento y la masiva participación artística. La apertura del desfile inició con el tradicional grito de “¡Hay Feria en Cali!”, y dio paso a un espectáculo de luces, trajes brillantes, repiques salseros, acrobacias y música en vivo.
En la carroza de Cali Distrito Cultural hicieron presencia los bailarines de la Vieja Guardia, seguidos por el ala infantil del Salsódromo, en una secuencia que evidenció la transmisión generacional de la salsa en Cali.
Durante el recorrido, que se extendió por la Autopista Suroriental entre las carreras 56 y 39, el público sostuvo el ambiente festivo incluso bajo el frío de la noche lluviosa. La secretaria de Cultura de Cali, Leydi Higidio, resaltó que el Salsódromo es fruto de procesos culturales desarrollados durante todo el año y señaló avances de ciudad en iniciativas como la Ruta Americana de la Salsa.
Desde la operación logística, Corfecali entregó un balance positivo: el director operativo, David Lerma, informó que la planeación técnica garantizó condiciones óptimas para el disfrute del público y los artistas. A su vez, el Puesto de Mando Unificado (PMU) reportó que no se registraron novedades graves y se atendieron seis personas.
En materia de impacto turístico y económico, secretarías distritales reportaron que, a la fecha, Cali había recibido más de 110.000 turistas, con una ocupación hotelera del 82 % y 46 millones de dólares en ingresos durante la semana de la Feria, evidenciando el rol de estas tradiciones como dinamizadoras de la economía local.
Más que un desfile: una decisión cultural que define a Cali
A más de 15 años de su creación, el Salsódromo se consolidó como una de las expresiones culturales más representativas de Cali. Su historia refleja un cambio de paradigma: reemplazar una tradición cuestionada por un evento que proyecta identidad, arte y orgullo ciudadano. Cada diciembre, el desfile reafirma que en Cali la cultura no solo se celebra: se baila en la calle, se hereda en las escuelas y se proyecta al mundo al ritmo de la salsa.
