La Carpa de la 66 volvió a generar polémica en plena Feria de Cali, luego de que la Alcaldía reiterara su negativa a autorizar su funcionamiento, pese a las reclamaciones y declaraciones públicas del empresario Carlos Paz, propietario del evento, quien asegura contar con los permisos necesarios.
Hacia las 8:00 de la noche del 26 de diciembre, el subsecretario de Inspección, Vigilancia y Control, Jorge Moreno, se desplazó hasta el lugar junto con unidades del Esmad para hacer cumplir la decisión adoptada por la Administración Distrital.
Desde la Secretaría de Seguridad y Justicia, el Distrito fue enfático en señalar que no se expedirá ninguna resolución que habilite la realización de espectáculos en el predio ubicado sobre la Carrera 66. Según la Alcaldía, el lugar no cumple con las condiciones técnicas ni de infraestructura exigidas para eventos temporales que garanticen la seguridad de asistentes, trabajadores y residentes del sector.
La determinación se sustenta en un concepto técnico emitido por Planeación Distrital, el cual concluye que el espacio no cuenta con una infraestructura adecuada ni con las adaptaciones necesarias para el desarrollo seguro de este tipo de actividades, lo que impide autorizar eventos durante la Feria de Cali.
A estas observaciones se suman reparos relacionados con los derechos de autor. La Administración indicó que recibió derechos de petición de Sayco y Acinpro, en los que se advierte que el certificado presentado por el productor del evento no sería válido, ya que los artistas anunciados están afiliados a estas entidades y el documento no puede ser expedido por un gestor individual.
En contraste, el empresario Carlos Paz, gerente del evento Mar Parche de Feria, aseguró que el establecimiento cumplió con todos los requisitos exigidos por las autoridades desde hace varios meses. “Tuvimos el lleno de requisitos desde el 8 de octubre”, dijo el representante.
Paz explicó que el 9 de diciembre, durante una mesa de trabajo ante la Personería Municipal, todas las entidades habrían validado el cumplimiento de las exigencias y que, según su versión, el subsecretario Jorge Moreno se comprometió a entregar el permiso días después. Sin embargo, cuestionó que posteriormente se les informara sobre nuevos requerimientos que, asegura, no están contemplados en la normativa vigente.
El empresario también rechazó los cuestionamientos sobre la estructura del lugar, señalando que la carpa ha sido utilizada durante 17 años sin inconvenientes. “Ahora resulta que no cumple”, dijo, asegurando que las autoridades “faltan a la verdad”.
Por su parte, Mario Ospina Vélez, abogado asesor del establecimiento, afirmó que, ante lo que consideran una omisión de la Administración Distrital, acudieron a la figura del silencio administrativo positivo. Según explicó, este mecanismo “hace las veces de permiso” y es el documento con el que cuentan para respaldar la realización del evento, al tiempo que anunció acciones legales frente a lo que califican como actuaciones irregulares del Distrito.
