Con sirenas encendidas y bajo un fuerte dispositivo de seguridad de la Policía Metropolitana de Cali, el cuerpo del subintendente Jorge Leonardo Gómez llegó a la Catedral Metropolitana de San Pedro Apóstol para recibir el último adiós. El uniformado falleció en el atentado terrorista atribuido al ELN ocurrido el pasado 16 de diciembre en el barrio Mariano Ramos, en el suroccidente de la ciudad.
Ocho de sus compañeros cargaron el féretro cubierto con la bandera de Colombia, mientras el arzobispo de Cali acompañaba y consolaba a la familia del subintendente de 36 años, quien perdió la vida en cumplimiento de su deber, protegiendo a la comunidad.
En medio de un ambiente de profundo silencio y solemnidad, uniformados, familiares y amigos ingresaron a la Catedral. Su esposa, hijos y demás seres queridos, visiblemente conmovidos, participaron de las honras fúnebres acompañados por autoridades locales y departamentales.
Al acto asistieron el alcalde de Cali, Alejandro Eder; el comandante de la Policía Metropolitana, brigadier general Edwin Urrego; el secretario de Seguridad de Cali, Jairo García; el secretario de Seguridad del Valle del Cauca, Guillermo Londoño, así como otros representantes institucionales.
Durante la ceremonia, el arzobispo de Cali, monseñor Luis Fernando Rodríguez, resaltó el valor, la entrega y el sacrificio del subintendente Gómez. Señaló que, aunque físicamente ya no estará junto a su familia, su vida fue ejemplo de amor al prójimo y servicio al país. “Dio la vida por una causa fundamental: la libertad. Jorge pasó su vida haciendo el bien”, expresó.
El prelado añadió que sus hijos y todos los colombianos podrán recordar con orgullo que “su padre fue grande, descubrió los valores supremos por los cuales ofrendó su vida”.
Un legado de honor y servicio
Finalizada la eucaristía, el féretro fue cargado por autoridades, familiares y compañeros hasta el exterior de la Catedral, donde se realizó la entrega simbólica de la bandera de Colombia a la viuda del uniformado.
El brigadier general Edwin Urrego destacó al subintendente Gómez como un policía íntegro y comprometido. “Fue un hombre honesto, transparente y dedicado, que murió cumpliendo su deber y el juramento de proteger la vida e integridad de los colombianos, incluso a costa de la suya”, afirmó.
Por su parte, el alcalde Alejandro Eder manifestó que la jornada estuvo marcada por el dolor, recordando que, de manera simultánea, en Santander se realizaban las honras fúnebres del subintendente Robert Steven Melo, la otra víctima mortal del mismo atentado.
Continúan las investigaciones para esclarecer el caso
El comandante de la Policía Metropolitana de Cali aseguró que las investigaciones avanzan y reiteró que no cesarán los esfuerzos para identificar y capturar a los responsables del ataque, que habría sido perpetrado por el ELN.
“Estos hechos nos enlutan profundamente, pero también nos fortalecen para seguir enfrentando las expresiones de violencia y criminalidad que afectan a Cali y al país”, concluyó el oficial.
