Una idea que nació desde los procesos comunitarios de las subregiones de Abades y Guambuyaco, hoy en día se consolida como la nueva Cooperativa de Mujeres Campesinas Cafeteras, con sede en Samaniego.
Este proyecto no solo es un símbolo de autonomía y unidad, sino también un impulso que reconoce el papel protagónico de las mujeres en el sector cafetero.
Con esta organización, se busca conferir espacios a las mujeres, para que puedan tomar decisiones y puedan mostrar su capacidad para gerenciar y dirigir su destino económico, así lo explicó Luz Dary, quien es la vicepresidenta de la Cooperativa de Cafeteros de Abades.
Las integrantes nacen de los procesos emergentes del liderazgo comunitario, especialmente desde las juntas de acción comunal.
Participación de las mujeres en la economía campesina
Con los últimos datos arrojados por la FAO, las mujeres representan el 48, 2% de la población rural de Nariño, y el 43% forma parte de la fuerza agrícola. Esto quiere decir que en gran parte impulsan la economía campesina.
Entre los ejemplos más visibles están los proyectos como Raíces, Mujeres Sembradoras del Cambio, donde más de 800 líderes fortalecen las cadenas de valor. Y más de 580 mujeres tumaqueñas, llevan la delantera en las iniciativas que se asocian al sector cacaotero.
Se espera que para los próximos días, Cooperativa de Mujeres Campesinas Cafeteras de Samaniego, pueda presentar sus productos y marcas ante el público.
