Bogotá, 5 de enero de 2026 — La tensión entre Bogotá y Washington ha alcanzado su punto más crítico. Tras la captura y traslado de Nicolás Maduro a Estados Unidos, el presidente Donald Trump lanzó una nueva y alarmante advertencia al gobierno de Gustavo Petro, asegurando que no descarta una operación militar en territorio colombiano.
Trump intensifica sus ataques contra Petro
Durante un vuelo en el Air Force One, Trump calificó al mandatario colombiano como un “hombre enfermo” y vaticinó que su gobierno “no va a durar mucho más tiempo”. Al ser consultado por la prensa internacional sobre una posible intervención militar en Colombia, el líder estadounidense respondió de manera tajante: “Me parece bien”.
Esta escalada verbal se produce tras la intervención estadounidense en Caracas el pasado 3 de enero, un acto que Petro ha calificado como un “secuestro” y una violación a la soberanía latinoamericana.
La respuesta de Colombia: Soberanía y Diplomacia
El presidente Gustavo Petro no tardó en reaccionar a través de sus redes sociales, tildando las acciones de Washington como “aberrantes” y acusando a Trump de destruir el Estado de derecho global.
Por su parte, el Ministro de Justicia (e), Andrés Idárraga Franco, emitió un comunicado oficial destacando los siguientes puntos:
- Defensa de la soberanía: Colombia es una nación autónoma con instituciones democráticas sólidas.
- Canales diplomáticos: El Gobierno responderá con altura y responsabilidad ante las “amenazas e insultos”.
- Llamado a la institucionalidad: Se invitó a la Fiscalía, las Altas Cortes y al Congreso a fijar una postura conjunta frente a la injerencia extranjera.
Contexto Geopolítico: Colombia en la mira de Washington
La captura de Maduro ha reconfigurado el mapa político de la región. Mientras Trump presiona con una retórica de fuerza, el gobierno de Petro busca movilizar el apoyo regional contra lo que denomina una intervención sangrienta sobre la soberanía de Latinoamérica. Con las elecciones de 2026 en el horizonte, la seguridad nacional y la estabilidad democrática de Colombia enfrentan su mayor desafío en décadas.
