El presidente Abelardo de la Espriella anunció su designación en reemplazo de Rodrigo Lara. El exprocurador es recordado por la destitución de Gustavo Petro cuando era alcalde de Bogotá, la quema de libros en la que participó y sus posiciones frente al acuerdo de paz y los derechos de la población LGBTI.
El abogado Alejandro Ordóñez Maldonado fue anunciado como nuevo ministro del Interior de Colombia por el presidente Abelardo de la Espriella, quien confirmó la salida de Rodrigo Lara Restrepo el 21 de octubre. Mientras se formaliza su posesión, el ministro de Justicia, Iván Cancino, asumirá temporalmente las funciones de esa cartera.
La llegada de Ordóñez al gabinete vuelve a poner bajo la lupa una trayectoria que combina experiencia en la rama judicial y en el servicio público con controversias por sus decisiones disciplinarias y sus posiciones conservadoras frente a distintos asuntos sociales y políticos.
¿Quién es Alejandro Ordóñez?
Ordóñez es abogado de la Universidad Santo Tomás de Bucaramanga y especialista en Derecho Administrativo. Fue concejal de Bucaramanga, magistrado del Consejo de Estado y presidente de esa corporación entre 2004 y 2005. Posteriormente, ocupó el cargo de procurador general de la Nación entre 2009 y 2016. También fue embajador de Colombia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) y aspiró a la Presidencia en 2018.
Su experiencia judicial y administrativa es uno de los aspectos centrales de su hoja de vida. Sin embargo, su paso por la Procuraduría estuvo marcado por decisiones que provocaron debates jurídicos y políticos en el país.
La destitución de Gustavo Petro
Uno de los episodios más recordados de su gestión como procurador ocurrió en diciembre de 2013, cuando Ordóñez destituyó e inhabilitó por 15 años al entonces alcalde de Bogotá, Gustavo Petro. La decisión se relacionó con irregularidades atribuidas al cambio del modelo de recolección de basuras en la capital.
El caso tuvo un amplio impacto político y jurídico. Petro regresó a su cargo después de la intervención de instancias nacionales e internacionales. En 2020, la Corte Interamericana de Derechos Humanos concluyó que el Estado colombiano había vulnerado sus derechos políticos con la sanción disciplinaria que le impidió ejercer como alcalde.
La decisión se convirtió en uno de los principales puntos de confrontación entre Ordóñez y Petro, y sigue siendo un referente al hablar de las controversias que marcaron la gestión del exprocurador.
La quema de libros y sus posiciones sobre el acuerdo de paz
Otra polémica que ha acompañado a Ordóñez se remonta a 1978, cuando participó en una quema pública de libros en Bucaramanga, junto con integrantes de un grupo católico tradicionalista. Años después, el propio Ordóñez reconoció su participación en ese episodio, que ha sido objeto de críticas por su simbolismo frente a la libertad de pensamiento y expresión.
Durante el debate sobre el acuerdo de paz entre el Gobierno colombiano y las FARC, en 2016, Ordóñez también se convirtió en uno de sus principales opositores. Cuestionó el enfoque de género incluido en el acuerdo y sostuvo que detrás de este se buscaba imponer la llamada “ideología de género”, una afirmación que fue debatida por defensores del acuerdo y sectores que respaldaban su implementación.
Sus posiciones frente al aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción por parejas del mismo sexo también generaron controversias durante su paso por la Procuraduría.
La anulación de su reelección como procurador
En septiembre de 2016, el Consejo de Estado anuló la reelección de Ordóñez como procurador general por irregularidades relacionadas con el proceso de elección y el nombramiento de familiares de personas que participaron en ese procedimiento. La decisión puso fin a su permanencia en el cargo.
Tras dejar la Procuraduría, Ordóñez continuó su carrera política y diplomática. En el Gobierno de Iván Duque fue designado embajador ante la OEA, representación que volvió a ejercer antes de ser anunciado como nuevo ministro del Interior.
Los retos que enfrenta en el Ministerio del Interior
Como jefe de la cartera política, Ordóñez tendrá entre sus responsabilidades la interlocución del Gobierno con el Congreso, la coordinación de asuntos políticos y el impulso de la agenda legislativa del Ejecutivo.
Su designación se produce después de la salida de Rodrigo Lara, quien permaneció alrededor de 75 días en el cargo. La decisión se conoció en medio de dificultades en el trámite del Presupuesto General de la Nación para 2027 y de cuestionamientos sobre la relación del Ministerio del Interior con el Legislativo.
La llegada de Ordóñez abre una nueva etapa en el Ministerio del Interior y pone nuevamente en el debate público su trayectoria judicial, sus posiciones ideológicas y las controversias que han acompañado su carrera.
