Desde este pasado 1 de febrero de 2026, los conductores en Colombia han experimentado un significativo alivio al momento de tanquear, gracias a la resolución del Ministerio de Minas y Energía que hizo efectiva una reducción uniforme de 500 pesos por galón en el costo de la gasolina corriente. Esta medida de la administración nacional beneficia directamente a las 13 principales capitales del país.
Este ajuste marca un giro en la política energética colombiana, que había atravesado un extenso periodo de incrementos. El objetivo de dichos aumentos era sanear las finanzas públicas, y ahora, según el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, las condiciones fiscales permiten trasladar un beneficio real al consumidor final. La cartera estima que esta rebaja de 500 pesos representa una caída promedio del 3,1% en el valor del combustible en las ciudades principales, un impacto directo en la vida cotidiana de las personas.
A pesar de la aplicación homogénea de la reducción, las brechas regionales en el precio gasolina Colombia se mantienen, influenciadas por las condiciones logísticas y tributarias específicas de cada zona.
En el nuevo mapa de precios de febrero de 2026, Pasto se consolida como la ciudad con la gasolina más económica, registrando un precio por galón de 13.747 pesos. Le sigue muy de cerca Cúcuta, donde el valor se fijó en 13.900 pesos para este mes. Ciudades de la región Caribe también presentan precios competitivos: en Cartagena, el galón quedó en 15.583 pesos, y en Barranquilla, el costo se sitúa en 15.626 pesos.
Por otro lado, las ciudades del interior y el occidente siguen enfrentando los precios más elevados. Villavicencio encabeza este grupo con un valor de 16.091 pesos por galón. La capital del Valle del Cauca, Cali, presenta un precio de 16.002 pesos, siendo las únicas dos capitales que, incluso después del descuento, superan la barrera de los 16.000 pesos. En el centro del país, Bogotá y Medellín también reflejan altos costos, con precios de referencia de 15.991 pesos y 15.912 pesos, respectivamente.
Finalmente, es crucial para el sector transportador que el precio del diésel (ACPM) se haya mantenido sin modificaciones. Esta estabilidad busca evitar presiones inflacionarias adicionales en los costos del transporte de carga y, consecuentemente, en la cadena logística de alimentos.
