La Gobernación del Valle del Cauca anunció una inversión cercana a un billón de pesos de recursos propios para robustecer su sistema de salud, según se expuso en la rendición de cuentas del balance de gestión 2024–2025. Este esfuerzo financiero se ha concentrado en pilares fundamentales como infraestructura, dotación tecnológica y estrategias de promoción y prevención, buscando sostener la atención hospitalaria en un contexto de crisis sectorial a nivel nacional.
La gobernadora Dilian Francisca Toro detalló que los recursos se han destinado a transferencias y pagos a hospitales, así como a la adquisición de tecnología diagnóstica avanzada. El objetivo principal de esta inversión en salud es aumentar la capacidad resolutiva en los municipios y, con ello, evitar que los pacientes se vean obligados a desplazarse a Cali para acceder a procedimientos o diagnósticos complejos.
Entre las dotaciones clave para descentralizar los servicios, se destaca la entrega de equipos como un mamógrafo en Roldanillo, un tomógrafo en Zarzal y una torre de laparoscopia en Sevilla, además de la habilitación de servicios de alta complejidad en Tuluá, Buga y Palmira. En el componente de movilidad, el departamento adquirió 19 ambulancias con fondos propios.
Un eje estratégico crucial es la “Desconcentración de servicios”, que moviliza a médicos especialistas desde hospitales de mediana complejidad hacia instituciones de pequeña complejidad para la atención local. La secretaria de Salud, María Cristina Lesmes, señaló que esta iniciativa ha beneficiado a más de 15.000 personas, mejorando la experiencia del paciente al disminuir tiempos y barreras de desplazamiento.
La inversión ya muestra resultados en indicadores de salud. El Valle del Cauca reportó una tasa de mortalidad infantil en menores de 5 años de 5 por cada mil nacidos vivos, cifra que se afirma es comparable con la de Canadá y representa la mitad del promedio nacional. Además, la mortalidad materna se ha reducido drásticamente de 78 a 25 desde el año 2021. La gestión fue reconocida por veedurías, usuarios y gerentes hospitalarios, reafirmando el propósito de la administración de mantener la oportunidad y calidad en la atención como metas operativas del periodo 2024–2025.
