Las relaciones económicas entre Colombia y Ecuador entraron en una nueva fase de tensión con la entrada en vigor de un incremento del 30 % en los aranceles y la tasa de seguridad, reflejo de profundas disputas diplomáticas y comerciales.
Esta medida de choque golpea un intercambio comercial bilateral que anualmente asciende a 2.800 millones de dólares. La balanza comercial se inclina significativamente hacia Colombia, con un superávit que supera los 1.000 millones de dólares frente a Ecuador. Las cifras oficiales indican que Colombia exporta cerca de $1.800 millones a su vecino, mientras que las ventas ecuatorianas al mercado colombiano apenas alcanzan los $900 millones. Este desequilibrio fue un factor clave en la justificación de la medida.
La decisión, anunciada por el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, busca compensar este desequilibrio y, según Quito, presionar a Bogotá para un mayor control de los grupos narcotraficantes que operan en la zona fronteriza, una acusación que el Gobierno colombiano ha rechazado. Noboa ha defendido esta presión arancelaria como una estrategia similar a la de su aliado estadounidense Donald Trump.
Los aranceles del 30 % impuestos por Colombia afectan a cerca de medio centenar de productos ecuatorianos, abarcando importantes sectores como materiales metálicos, neumáticos, autopartes, insumos industriales, ropa, calzado y productos agrícolas esenciales como el arroz, los frijoles y los aceites vegetales.La escalada ha generado respuestas recíprocas en sectores estratégicos. Colombia suspendió la venta de energía eléctrica a Ecuador. Inmediatamente, el gobierno ecuatoriano elevó en un 900 % la tarifa por el transporte de crudo colombiano a través de su principal oleoducto, una acción que la canciller colombiana, Rosa Villavicencio, calificó como “inamistosa”. Adicionalmente, la ministra de Comercio colombiana, Diana Morales, anunció la preparación de un nuevo decreto para aplicar un arancel recíproco del 30 % a 23 productos ecuatorianos adicionales. A pesar de la tensión, el presidente Gustavo Petro ha ofrecido a su homólogo Daniel Noboa abrir un espacio de diálogo para buscar una solución a la creciente guerra comercial.
