El panorama agrícola en la región está experimentando un cambio histórico. A través del programa Valle Agro, la administración departamental ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia para que más mujeres campesinas den el salto hacia el emprendimiento, transformándose en verdaderas empresarias del campo.
Esta iniciativa no solo busca mejorar la productividad agrícola, sino dignificar el rol de la mujer rural como motor económico. Un ejemplo destacado de este proceso es la asociación Asoagropecuarias, un grupo de mujeres que hoy lidera proyectos productivos con un enfoque de “berraquera”, compromiso y sostenibilidad. Estas líderes rurales no solo aseguran el sustento de sus familias, sino que se han convertido en referentes de gestión y cuidado de la tierra en sus comunidades.
Empoderamiento y justicia social en el sector rural
El programa Valle Agro se enfoca en brindar herramientas técnicas y comerciales que permitan a las productoras competir en mercados más exigentes. El objetivo es claro: construir un campo más fuerte y justo, donde el acceso a oportunidades no dependa del género, sino del talento y la dedicación.
“Estamos abriendo caminos para que nuestras mujeres rurales no solo cultiven la tierra, sino que lideren sus propios proyectos empresariales, transformando la vida de sus familias y el futuro de sus municipios”, destaca la dirección del proyecto.
Un modelo de desarrollo sostenible
Al fortalecer a las asociaciones como Asoagropecuarias, Valle Agro garantiza que el conocimiento y los recursos se queden en la comunidad. Este modelo de emprendimiento femenino combate la brecha de desigualdad y ofrece una alternativa real para que las nuevas generaciones vean en el campo un proyecto de vida rentable y digno.
Con estas acciones, el Valle del Cauca reafirma su liderazgo en políticas de inclusión, demostrando que el crecimiento económico regional nace en las manos de sus mujeres rurales.
