Silvia se ha posicionado como de los destinos más auténticos del Cauca, Este municipio está solo 60 km de la ciudad de Popayán y está enclavado entre montañas, en un entorno natural único y realmente maravilloso, por lo que visitarlo es una oportunidad de sumergirse en un mundo donde el tiempo avanza con un ritmo tenue y el respeto por la naturaleza es una norma esencial de vida.
Se trata del mundo de la cosmología Misak, que se centra en una profunda conexión con la naturaleza circundante y una visión cíclica del tiempo. Para esta cultura, la vida se desarrolla en un continuo devenir, no lineal, donde el tiempo se enrolla y desenrolla, posibilitando retornos al origen, que es la comunidad y el hogar.
La naturaleza y sus elementos: agua, tierra, viento y fuego, son sagrados y se consideran fuente de la energía vital. Por ello, los Misak, conocidos también como guambianos, viven en armonía con la naturaleza y conservan intactas sus raíces ancestrales a través de su lengua, vestimenta, tradiciones, ceremonias y su profunda conexión con la tierra, que tanto aman.
Silvia es considerada como el corazón indígena del Cauca, un lugar especial para el ecoturismo, que permite descubrir hermosos senderos naturales, visitar los territorios resguardados por los Misak, participar en sus ceremonias ancestrales sobre su medicina tradicional, su cultura agroecológica y sus singulares y atractivos tejidos.
Igualmente, se puede conocer su plaza central y las casas coloniales de amplios balcones, patios interiores y techos de teja. Los martes se realizan los mercados indígenas, una oportunidad para conocer de cerca a este singular pueblo, que es parte importante del patrimonio cultural del Cauca.
