La ciudad de Pasto, en el departamento de Nariño, Colombia, se ha convertido en el epicentro de un encuentro internacional crucial para la salvaguardia del Qhapaq Ñan, el imponente sistema vial andino declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este sistema ancestral, conocido popularmente como el Camino del Inca, es vital para la identidad continental al atravesar múltiples países de Sudamérica.
El evento congrega a delegaciones de seis naciones clave: Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador, Perú y Colombia. El objetivo principal de esta reunión es forjar y robustecer estrategias conjuntas que garanticen la protección de esta extensa red, catalogada como una de las infraestructuras prehispánicas más significativas del continente. Los esfuerzos se centran en consolidar procesos de articulación internacional y promover el trabajo conjunto entre instituciones, comunidades y la cooperación internacional para preservar este legado cultural de los Andes.
Un hito fundamental del encuentro fue la presentación oficial de un avance tecnológico de gran impacto: el aplicativo AYLLU. Esta herramienta digital fue específicamente diseñada para facilitar el monitoreo, seguimiento riguroso y gestión integral del estado de conservación del Qhapaq Ñan a lo largo de los diversos territorios que recorre. La integración de tecnología con los saberes ancestrales y el fortalecimiento de la participación comunitaria es un enfoque clave destacado por las autoridades culturales para la protección sostenible del patrimonio.
Más allá de las discusiones técnicas, la agenda incluyó una jornada práctica esencial que se llevará a cabo en el municipio de Funes. Durante esta sesión en terreno, los participantes pondrán en marcha estrategias enfocadas en la preservación cultural.La importancia de Nariño en este esfuerzo de conservación es indiscutible, ya que en Colombia, el Qhapaq Ñan abarca aproximadamente 17 kilómetros dentro de este departamento, extendiéndose entre Ipiales y Pasto. Su recorrido atraviesa comunidades vitales como Potosí, Gualmatán, El Contadero, Funes, Yacuanquer y Tangua. El éxito de la jornada posiciona firmemente a Nariño como un referente clave en la salvaguardia del Camino del Inca.
