El Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón, principal terminal aéreo del suroccidente colombiano y clave para la conectividad del Valle del Cauca y el comercio internacional, se encuentra en el centro de un debate público tras crecientes preocupaciones sobre su infraestructura y administración. Gremios y autoridades locales han advertido sobre posibles riesgos en su operación debido a presuntos deterioros.
El Comité Intergremial del Valle del Cauca fue el principal promotor de estas alertas. Advirtieron sobre la existencia de posibles fisuras en la pista principal, desgaste en las calles de rodaje y fallas reportadas en diversas zonas del terminal. La preocupación se intensificó por la falta de transparencia y el hermetismo de la Aeronáutica Civil (Aerocivil) respecto a los planes de mantenimiento y la seguridad del aeropuerto, administrado directamente por el Estado desde septiembre de 2025. El director del Comité Intergremial, Juan Manuel San Clemente, señaló que la dificultad para acceder a información detallada genera gran incertidumbre sobre el futuro de la estructura.
Ante las denuncias, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, urgió al Gobierno Nacional a tomar decisiones estructurales de fondo. Eder insistió en el alto potencial de crecimiento internacional del Bonilla Aragón, mencionando el interés de operadores de Singapur, Dubái y Corea del Sur en invertir en su modernización. El mandatario destacó que una visión a largo plazo es necesaria para proyectar el aeropuerto como un eje de desarrollo nacional.
En respuesta a las alarmas, la Aerocivil ha asegurado que el Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón ha operado con normalidad y bajo estrictos estándares de seguridad desde que retomó la administración en septiembre de 2025. La entidad afirmó que, en casi siete meses, se han invertido más de $13.399 millones en obras de mantenimiento y conservación, incluyendo la pista, torre de control, plataformas y sistemas eléctricos.
La Aerocivil no solo defiende la continuidad operativa sino que proyecta una robusta inversión futura. Se destinarán $2.050 millones adicionales hasta mediados de 2026, y $31.080 millones en el segundo semestre de 2026. Además, la entidad estructura proyectos de modernización por $215.657 millones, financiados mediante un CONPES, para ser ejecutados entre 2026 y 2030. Este plan quinquenal incluye una nueva subestación eléctrica y un sistema moderno de equipajes.
