El departamento de Nariño ha dado un paso significativo hacia un modelo de inclusión social con enfoque territorial al invertir más de $293 millones de pesos para mejorar la calidad de vida de la población con discapacidad. Esta estrategia, orientada a hogares en condición de vulnerabilidad, fue liderada por la Secretaría de Equidad de Género e Inclusión Social y la Gestora Social del departamento, Ingeniera Ingrid Cortes.
La intervención inicial cubrió 22 municipios priorizados, seleccionados por su avance en la certificación de discapacidad, lo que permitió una focalización precisa de los beneficiarios.
En total, se entregaron 694 ayudas técnicas, destinadas a mejorar la movilidad, fortalecer la autonomía y la independencia en la vida diaria. Complementariamente, se distribuyeron 1.229 kits alimentarios para garantizar la seguridad alimentaria en estos hogares.
El impacto de estos apoyos en los territorios ha sido ampliamente reconocido. María Isabel Díaz, directora local de salud en Consacá, destacó que “Estas ayudas favorecen la participación en procesos de salud y en actividades que fortalecen el bienestar de esta población”. Desde el componente técnico, Leidy Muñoz Delgado, referente de Discapacidad del IDSN, resaltó la importancia del proceso de focalización para “identificar a la población que realmente requiere estos apoyos y garantizar una atención más efectiva”. El Alcalde de Funes, James Cundar, también señaló que estos elementos mejoran sustancialmente las condiciones de vida de las personas con discapacidad en su municipio.
Mirando al futuro, la Secretaria de Equidad de Género e Inclusión Social, Liliana Montúfar, anunció una ambiciosa meta de expansión del programa. Aunque se inició en 22 municipios, la proyección institucional es llegar progresivamente a los 64 municipios de Nariño y beneficiar a más de 60.000 personas en todo el departamento. Con esta estrategia, Nariño refuerza tangiblemente la atención a la población con discapacidad y avanza hacia un modelo robusto de inclusión social.
