Un avance significativo en el sector agrícola de Nariño se concreta con la entrega de 100 modernos patios de secado a pequeños productores de café en el municipio de Arboleda. Esta iniciativa, valorada en más de $240 millones, es fundamental para el proyecto de “Fortalecimiento de la producción y competitividad de los pequeños caficultores” y busca optimizar la infraestructura de postcosecha en la región.
El proyecto, financiado por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural del departamento de Nariño y la Administración Municipal, beneficia a 100 hogares cafeteros. Su alcance técnico se centra en la optimización de la calidad del sistema productivo del café. La nueva infraestructura incluye superficies diseñadas para garantizar un secado uniforme del grano, un factor esencial para preservar las propiedades físicas y sensoriales que definen la excelencia del café de Arboleda.
La Secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Prinith Jurado, destacó la importancia de estas inversiones, afirmando que la calidad del grano está intrínsecamente ligada al rigor aplicado en cada etapa de la cadena productiva. “Estas acciones dinamizan las capacidades de nuestros pequeños productores y promueven mejores estándares de comercialización,” señaló.
Para los caficultores, la transformación es tangible. Juan Carlos Rivera, productor de la Vereda Las Palmas, explicó que los nuevos patios permiten un control superior en los tiempos de secado de variedades como Castillo y Premio. Este control es crucial, pues “repercute en mejores precios y mayor estabilidad de ingresos, especialmente en época invernal”, comentó. Anteriormente, como recordó Arístides Muñoz de la Vereda El Volador, el grano se extendía en superficies improvisadas, lo que exponía la cosecha a afectaciones por lluvias.
La nueva infraestructura garantiza que el café se proteja rápidamente y mantenga condiciones óptimas para su venta. Este proyecto consolida el respaldo institucional al sector cafetero local, impulsando la productividad y asegurando condiciones de trabajo más seguras, con un impacto directo y positivo en la economía de las familias dedicadas al cultivo de café en Nariño.
