Tras una jornada de diálogo intensa y efectiva, la Gobernación de Nariño anunció la reapertura del corredor vial Pasto-Ipiales, luego de un bloqueo que se mantuvo activo desde el 26 de enero. La crisis de movilidad, que afectó a miles de personas y el transporte de mercancías en uno de los ejes más estratégicos del departamento, se resolvió gracias a una gestión política que priorizó el diálogo social con las comunidades indígenas del sector de San Juan.
Desde el inicio de la movilización, el Gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar Jaramillo, se articuló como mediador clave entre los líderes indígenas de los pueblos Pastos y Quillacingas, los alcaldes locales y la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI). Esta intervención permitió que las demandas históricas sobre la seguridad y eficiencia del retorno vial en la doble calzada, planteadas desde 2022 y reiteradas en 2025, fueran atendidas a nivel técnico y político.
El punto de inflexión se dio el 27 de enero en una mesa de trabajo en Bogotá, donde se firmó un acuerdo de siete puntos. Los compromisos concretos incluyen medidas inmediatas de seguridad vial, la ejecución de obras prioritarias en puntos críticos, y la realización de estudios de factibilidad para estructurar un retorno estable y funcional a la doble calzada, eliminando los desvíos de hasta 12 kilómetros que afectan a transportadores y residentes.
Además, se establecieron mecanismos de seguimiento quincenal con participación comunitaria y técnica, y se aseguraron los recursos y cronogramas necesarios por parte de la ANI. Al socializar los avances, las comunidades indígenas procedieron a levantar la protesta, reconociendo el compromiso de la Administración Departamental con la articulación institucional.La Gobernación de Nariño reafirma que este resultado subraya la capacidad de resolver conflictos mediante la escucha activa, la construcción de acuerdos técnicos y el cumplimiento de compromisos, asegurando así la movilidad, la seguridad vial y el desarrollo económico de la región.
