Promover cambios en los hábitos cotidianos para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida de los caleños es uno de los propósitos del equipo de Estilos de Vida Saludables de la Secretaría de Salud Pública de Cali.
Esta línea de trabajo busca generar modos, condiciones y estilos de vida saludables en los espacios donde transcurre la vida cotidiana de las personas, familias y comunidades, con especial énfasis en la prevención y control de las enfermedades no transmisibles.
La estrategia no se limita a recomendar hacer ejercicio o comer mejor. Su enfoque contempla acciones en entornos educativos, institucionales, comunitarios y laborales, además de intervenciones en el espacio público y en las zonas rurales de Cali.
Una estrategia que trabaja sobre los factores de riesgo
La apuesta tiene especial relevancia frente a enfermedades como la hipertensión arterial, la diabetes, algunos tipos de cáncer y las enfermedades cardiovasculares, patologías en las que los hábitos y factores de riesgo tienen un papel importante.
La propia Secretaría de Salud Pública señaló en 2024 que entre los factores de riesgo identificados históricamente en Cali se encuentran el sedentarismo, la alimentación inadecuada, el consumo de tabaco y alcohol, además del sobrepeso y la obesidad.
¿Qué hace el equipo de Estilos de Vida Saludables?
- Promoción de la actividad física y el movimiento activo.
- Promoción de la alimentación saludable.
- Prevención del consumo de cigarrillos y vapeadores.
- Uso responsable de pantallas y dispositivos electrónicos.
- Prevención de las violencias y fortalecimiento de la convivencia.
- Empoderamiento comunitario para el cuidado de la vida.
- Prevención del consumo de alcohol y control de bebidas energizantes.
- Acciones específicas para comunidades rurales.
A esto se suman actividades de información, educación y comunicación, asistencia técnica y trabajo articulado con organismos sectoriales e intersectoriales.
La Secretaría explica que su línea de Estilos de Vida Saludables desarrolla acciones mediante la coordinación intersectorial e interinstitucional, la participación social, la generación de entornos saludables, el monitoreo de políticas públicas y la asistencia técnica.
Trabajo en cuatro entornos: institucional, educativo, comunitario y laboral
Uno de los elementos más importantes de la estrategia es su presencia en diferentes escenarios de la vida cotidiana.
Entorno institucional
Se desarrollan acciones dirigidas a fortalecer las capacidades de los actores del sistema de salud para promover estilos de vida saludables y reducir riesgos asociados con comportamientos no saludables.
Entorno educativo
El trabajo con colegios busca que los niños, niñas y adolescentes incorporen desde temprana edad conocimientos y prácticas relacionadas con alimentación, actividad física, bienestar y prevención.
La experiencia de Cali con las tiendas escolares saludables muestra que esta línea de intervención tiene antecedentes de varios años.
Entorno comunitario
El equipo trabaja con organizaciones y grupos comunitarios para fortalecer el empoderamiento y el cuidado colectivo de la salud.
Entorno laboral
También se promueven prácticas saludables en espacios de trabajo, donde las jornadas prolongadas frente a pantallas y el sedentarismo pueden convertirse en factores de riesgo.
La ruralidad también hace parte de la estrategia
El componente de Ruralidades Bio-Saludables busca llevar el enfoque de promoción de la salud a las comunidades rurales de Cali.
La Secretaría ha señalado históricamente la importancia de articular acciones entre diferentes organismos para abordar las condiciones sociales y ambientales que determinan la salud en los corregimientos.
De esta manera, la promoción de estilos de vida saludables se adapta a las características y necesidades de cada territorio.
Un equipo que apuesta por cambiar hábitos y no solo atender enfermedades
La labor del equipo de Estilos de Vida Saludables de la Secretaría de Salud Pública de Cali se enmarca así en una visión preventiva de la salud pública.
Su trabajo combina educación, comunicación, actividad física, alimentación saludable, prevención de consumos nocivos, fortalecimiento comunitario, asistencia técnica y articulación institucional.
La apuesta es que el cuidado de la salud no ocurra únicamente en hospitales o centros médicos, sino también en el colegio, el trabajo, el hogar, los parques, los barrios y las comunidades rurales.
De hecho, la Secretaría ha definido como propósito de esta línea generar condiciones que permitan prevenir y controlar enfermedades no transmisibles desde los espacios cotidianos de la población.
En una ciudad que enfrenta retos asociados al sedentarismo, la alimentación inadecuada, el sobrepeso y otros factores de riesgo, el desafío consiste en convertir los hábitos saludables en prácticas sostenibles y accesibles para toda la población.
En Cali, promover estilos de vida saludables significa, en últimas, trabajar por una ciudad donde prevenir sea también una forma de cuidar la vida.
