La reciente instalación de dos nuevas cámaras de fotodetección en la Avenida Cali-Jamundí, específicamente a la altura de la Carrera 109, ha generado debate entre los conductores. Estos dispositivos se suman a los 35 ya existentes en la ciudad, intensificando el control vial en corredores de alto flujo vehicular como el acceso a Bochalema.
Según explicó EnRuta, la entidad encargada, la decisión de ubicar estas cámaras responde a estudios técnicos de siniestralidad y exceso de velocidad en el tramo de 500 metros. Las cifras son contundentes: en 2022 se registraron 47 siniestros, incluyendo una persona fallecida y 17 lesionados. Aunque en 2023 los accidentes se redujeron a 13, la mayoría resultaron en personas lesionadas, lo que mantiene la alerta.
Los análisis de velocidad también mostraron cifras preocupantes. Vehículos, motocicletas y camiones circulaban entre 76 km/h y 88 km/h en un sector donde la velocidad máxima permitida es de 50 km/h. Además, el cruce peatonal de la Carrera 109 registra un alto flujo de 428 peatones y 322 ciclistas en horas pico (5:30 a. m. a 8:30 a. m.), incrementando el riesgo.
Cristian Pabel, gerente (e) de EnRuta, aclaró que la ubicación se escogió en el cruce semafórico porque una de las principales causas de accidentalidad era la combinación de altas velocidades con la omisión de la luz amarilla o roja del semáforo.
Es importante recordar que estas cámaras están calibradas con un margen de error de 5 km/h, por lo que las multas por exceso de velocidad solo se aplican a partir de los 55 km/h en esta zona. Las infracciones sancionadas actualmente incluyen:
- Pasar semáforo en rojo o amarillo.
- Exceso de velocidad permitida.
- No portar SOAT o Revisión Técnico-mecánica vigente.
- Estacionarse sobre la cebra.
La instalación de estos sistemas tiene una validez máxima de cinco años, tras los cuales se reevaluará su permanencia en función de la mejora de la seguridad vial en la Avenida Cali-Jamundí.
