Popayán enfrenta una creciente crisis sanitaria y ambiental por la acumulación de basuras en diferentes sectores de la ciudad. Las dificultades en la recolección comenzaron tras varios ataques contra vehículos de la empresa encargada del servicio, Urbaser, en la vía hacia el relleno sanitario Los Picachos.
Según las autoridades, algunos camiones recolectores fueron incinerados y otros ataques habrían estado relacionados con presiones y amenazas contra la operación del servicio. La situación obligó a suspender temporalmente varias rutas de recolección, generando montañas de residuos en calles, barrios y zonas comerciales de la capital caucana.
Ante la emergencia, la Policía y el Ejército implementaron caravanas de seguridad para escoltar los vehículos recolectores hasta el relleno sanitario. Sin embargo, la capacidad actual solo permite evacuar parte de las más de 300 toneladas de basura que produce diariamente la ciudad.
A esta problemática también se suman bloqueos y reclamos históricos de comunidades cercanas al relleno sanitario Los Picachos, quienes exigen el cumplimiento de acuerdos relacionados con infraestructura y obras para la región.
Mientras tanto, habitantes de Popayán denuncian malos olores, presencia de insectos y temor por posibles afectaciones a la salud pública, mientras las autoridades buscan restablecer completamente el servicio de aseo en la ciudad.
