La operación contempla un intercambio de activos valorado preliminarmente en cerca de $2,2 billones. El alcalde Alejandro Eder y el gerente general de EMCALI, Roger Mina, lideran una iniciativa que permitiría recuperar la generación propia de energía, fortalecer los ingresos de la empresa pública y reducir su exposición a los precios de la bolsa eléctrica.
Cali podría protagonizar una de las operaciones empresariales más importantes de su historia reciente. El alcalde Alejandro Eder y el gerente general de EMCALI, Roger Mina, anunciaron el inicio del proceso para adquirir la Central Hidroeléctrica Salvajina, una infraestructura estratégica que permitiría a la compañía pública recuperar su capacidad de generación de energía eléctrica.
La iniciativa dio un paso institucional este jueves 15 de octubre, con la radicación ante el Concejo Distrital del proyecto que busca autorizar la enajenación de la participación accionaria de EMCALI en Celsia Colombia, como parte de una operación para adquirir Salvajina.
La propuesta contempla un intercambio de activos valorado preliminarmente en cerca de $2,2 billones. EMCALI entregaría su participación del 18,06 % en Celsia Colombia, equivalente a 67.224.125 acciones ordinarias, a cambio del control de la hidroeléctrica, directamente o mediante una estructura societaria.
“Hoy iniciamos el proceso para adquirir la hidroeléctrica Salvajina”, anunció Eder, quien recordó que hace aproximadamente 30 años la central pasó a manos de la empresa privada.
Roger Mina: generación propia para fortalecer las finanzas de EMCALI
Uno de los elementos centrales de la propuesta es su impacto sobre el futuro financiero y energético de EMCALI.
La administración distrital y la gerencia de la empresa consideran que incorporar un activo de generación permitiría diversificar los ingresos y disminuir la dependencia de las condiciones del mercado eléctrico.
Bajo el liderazgo de Roger Mina, la iniciativa busca que EMCALI fortalezca su autonomía energética y reduzca su exposición a las variaciones de precios en la bolsa de energía, uno de los factores que puede incidir en los costos de abastecimiento.
Según el comunicado conjunto de la Alcaldía y EMCALI, la adquisición también podría contribuir a una mayor estabilidad tarifaria para los usuarios, aunque ese resultado dependerá de las condiciones de operación y del comportamiento del mercado.
La apuesta representa un cambio en la estructura empresarial de EMCALI: pasar de tener una participación accionaria minoritaria en otra compañía a controlar directamente una infraestructura de generación eléctrica.
Este modelo acercaría a EMCALI a la estructura de empresas públicas como EPM de Medellín, que cuentan con importantes activos de generación de energía.
Salvajina: 315 megavatios y un papel estratégico para el Valle del Cauca
La Central Hidroeléctrica Salvajina cuenta con una capacidad instalada de 315 megavatios (MW) y se encuentra ubicada en la cuenca del río Cauca.
Su importancia no se limita a la producción de electricidad. Se trata de una infraestructura multipropósito que también contribuye al control de inundaciones, la regulación de caudales y el abastecimiento de agua potable en la región.
Estos componentes adquieren especial relevancia para una empresa como EMCALI, que además de prestar el servicio de energía administra sistemas de acueducto y alcantarillado.
El comunicado oficial señala que las funciones de Salvajina y sus compromisos socioambientales están asociados al marco regulatorio y al plan de manejo ambiental, por lo que deberán mantenerse independientemente de quién sea su propietario.
De concretarse la adquisición, la transición operativa sería gradual, con continuidad del servicio, gestión especializada y un esquema de gobierno corporativo.
Un intercambio de activos cercano a los $2,2 billones
La operación propuesta no contempla, en principio, una compra convencional mediante un desembolso equivalente al valor total del activo.
EMCALI utilizaría su participación accionaria del 18,06 % en Celsia Colombia como contraprestación para adquirir Salvajina.
De acuerdo con las valoraciones preliminares presentadas durante la rueda de prensa, tanto el paquete accionario como el activo hidroeléctrico tienen valores cercanos a los $2,2 billones.
La Alcaldía y EMCALI señalaron que, bajo la estructura propuesta, la operación no requeriría recursos adicionales por parte del Distrito.
Sin embargo, las cifras todavía no constituyen un precio definitivo. Las valoraciones finales, las condiciones contractuales y la estructura del intercambio deberán establecerse durante las etapas de negociación.
El Concejo de Cali tendrá un papel determinante
El proyecto ya fue radicado ante el Concejo Distrital, que deberá estudiar la autorización solicitada para que EMCALI pueda adelantar la enajenación de su participación accionaria en Celsia Colombia.
La autorización permitiría avanzar en el procedimiento correspondiente, pero no significaría que la hidroeléctrica haya sido adquirida.
El proceso deberá cumplir las disposiciones de la Ley 226 de 1995, incluida la oferta preferente a destinatarios de condiciones especiales, entre ellos trabajadores, pensionados y organizaciones solidarias.
Según el cronograma presentado, la administración espera avanzar en el trámite ante el Concejo durante los próximos meses y desarrollar las etapas posteriores de negociación y transferencia.
El cierre de la operación está proyectado para el primer semestre de 2027, siempre que se cumplan las autorizaciones y condiciones necesarias.
Eder ratifica que EMCALI debe seguir siendo pública
El anuncio también estuvo acompañado de un mensaje del alcalde sobre el futuro de EMCALI y la importancia de fortalecer su carácter empresarial sin modificar su naturaleza pública.
“Reitero mi convicción de que EMCALI debe seguir siendo una empresa pública de los caleños, eso sí, administrada con criterio empresarial y que sea capaz de generar valor para la ciudad y responder a las necesidades de las próximas generaciones”, manifestó Eder.
El mandatario considera que la adquisición de Salvajina podría contribuir a mejorar la rentabilidad de la compañía y ampliar los recursos disponibles para atender las necesidades de la ciudad.
“Significa, además, que EMCALI se convertiría en una empresa rentable, capaz de generar amplios ingresos para el bienestar de los caleños”, afirmó.
La apuesta de Eder y Mina busca que EMCALI recupere protagonismo dentro del negocio energético colombiano, fortalezca su sostenibilidad financiera y amplíe sus posibilidades de inversión.
Una apuesta histórica que todavía debe superar varias etapas
La eventual adquisición de Salvajina abre un nuevo capítulo en la discusión sobre el futuro de EMCALI.
De concretarse, la empresa pasaría de tener una participación minoritaria en Celsia Colombia a controlar una central hidroeléctrica con capacidad de 315 megavatios, incorporando un activo de generación al patrimonio público.
La operación también podría representar una oportunidad para mejorar la gestión energética de EMCALI y reducir parte de los riesgos asociados a las fluctuaciones de precios en el mercado.
No obstante, su viabilidad dependerá de las valoraciones definitivas, las condiciones del intercambio, las autorizaciones institucionales y los resultados de la negociación.
El propio alcalde reconoció que el proceso apenas comienza.
“De conservarse el rumbo, en los próximos años EMCALI volverá a estar entre las empresas de servicios más rentables y más respetadas de Colombia”, aseguró Eder.
Por ahora, la adquisición de Salvajina sigue siendo una propuesta en desarrollo. Su importancia radica en la posibilidad de transformar la estructura de activos de EMCALI, recuperar capacidad propia de generación eléctrica y fortalecer una empresa que la administración distrital busca mantener en manos de los caleños.
