La seguridad vial en la subregión del Telembí, en Nariño, experimenta una transformación significativa con la culminación del proyecto de señalización vial en más de 50 kilómetros del estratégico corredor Junín – Barbacoas. Esta crucial intervención, ejecutada a través de un convenio interadministrativo, no solo consolida la seguridad de los usuarios, sino que también mejora sustancialmente las condiciones de movilidad en una ruta vital. El corredor conecta la capital del departamento con los municipios del Triángulo del Telembí, siendo fundamental para la integración territorial y el acceso a servicios esenciales, incluidos los traslados hospitalarios en territorios apartados.
El proyecto, que se encuentra actualmente en su etapa de recibo final, inició el 20 de enero de 2025 y representó una inversión total de $2.095.171.304,43. La mayor parte de los recursos provinieron del Departamento de Nariño, que aportó $2.000 millones, mientras que el Municipio de Barbacoas contribuyó con $95.171.304,43. Esta articulación institucional subraya el compromiso con la modernización de la infraestructura vial del Pacífico nariñense.
Entre los resultados más destacados para la seguridad vial en Nariño, se encuentra la instalación de 185.000 metros lineales de demarcación horizontal, precedida por 60.000 metros lineales de limpieza previa de la vía. Además, se incorporaron 34.150 tachas reflectivas y 1.200 estoperoles plásticos, elementos esenciales para reforzar la visibilidad nocturna y en las condiciones de neblina frecuentes en esta zona. Según el ingeniero Pedro Saganome Aguilera, especialista en vías, la intervención se ejecutó bajo la norma INVÍAS 701-2024.
Juan Alberto Burgos Figueroa, contratista de apoyo a la supervisión, explicó que esta nueva señalización era imprescindible tras las obras previas de pavimento rígido, las cuales permiten una mayor velocidad de circulación y, por ende, requerían de una demarcación que garantizara el cumplimiento de los manuales de INVÍAS y contribuyera a prevenir siniestros viales.
Finalmente, el componente social, liderado por Sofía Belalcázar, destacó la positiva apropiación comunitaria. Durante la ejecución se realizaron jornadas de socialización para promover la cultura vial y el respeto por la nueva infraestructura. La inversión en el corredor Junín – Barbacoas evidencia un paso firme hacia el desarrollo y la seguridad de la región.
