El panorama político en Colombia inicia el 2026 con una fuerte confrontación entre las figuras más influyentes del país. El presidente Gustavo Petro respondió de manera contundente a las recientes críticas del expresidente Álvaro Uribe, quien retomó la narrativa del “castrochavismo” para cuestionar las políticas económicas del actual Gobierno, especialmente el incremento del salario mínimo.
El fantasma del “Castrochavismo” en la economía
Durante un encuentro político en Planeta Rica, Córdoba, el líder del Centro Democrático comparó la gestión de Petro con los mandatos de Hugo Chávez y Fidel Castro. Uribe sostuvo que el aumento del salario mínimo (fijado en $2 millones de pesos con auxilio de transporte) y las reformas sociales actuales replican modelos que, según él, llevaron a la ruina a la empresa privada en Venezuela y Cuba.
“Chávez decretó aumentos que acabaron con la industria; el pueblo venezolano saltó de una pobreza del 40% al 90%”, afirmó Uribe, señalando además a Iván Cepeda como el articulador de estas reformas en el Congreso.
La respuesta de Petro: Petróleo y Derechos Humanos
El presidente Petro no tardó en reaccionar a través de sus redes sociales. En un mensaje directo, desestimó las comparaciones internacionales y lanzó una dura crítica al pasado judicial del uribismo.
- Política Petrolera: Petro argumentó que, irónicamente, la política extractivista de Nicolás Maduro se parece más a la gestión de Uribe que a su propuesta de descarbonización.
- Falsos Positivos: El mandatario recordó la cifra de los 6.402 jóvenes asesinados durante el gobierno de Uribe, cuestionando la legitimidad democrática de su opositor.
- Estallido Social: También criticó la gestión de Iván Duque frente a las protestas, mencionando las detenciones y muertes ocurridas durante el paro nacional.
Rumbo a las Elecciones 2026
Este choque marca el inicio de una estrategia clara del Centro Democrático para las próximas elecciones. Con figuras como Paloma Valencia liderando la oposición a la “estatización”, la derecha busca recuperar terreno enfocándose en la crisis de salud y la seguridad, mientras el Pacto Histórico defiende su legado social.
