Según datos de la Personería de Cali, en la capital del Valle viven más de 130.000 venezolanos, siendo la tercera ciudad con mayor población de migrantes provenientes del vecino país que desde hace más de una década vive una crisis política y económica que obligó un desplazamiento masivo de sus ciudadanos.
Tras la operación de Estados Unidos en la madrugada de este sábado 3 de enero la cual dio como resultado la captura del dictador Nicolás Maduro, decenas de venezolanos se reunieron en el Boulevard del Río para celebrar lo que para ellos es el inicio de una transición democrática en su país.
Alejandro Márquez, integrante de la Sociedad Civil Organizada y uno de los participantes de la movilización, señaló que el Bulevar del Río tiene un significado especial para la comunidad venezolana en Cali. Pues, según explicó, este mismo escenario ya había sido utilizado anteriormente como punto de encuentro para manifestaciones relacionadas con la situación de su país.
El líder social afirmó que más allá de una lectura política, la jornada tiene un carácter social y emocional para quienes participan. Indicó que, desde la madrugada, muchos venezolanos despertaron con un sentimiento de esperanza tras años de espera y dificultades, y que la concentración representa, para ellos, el inicio de un proceso que consideran clave para el futuro de Venezuela.
En su intervención, Márquez también sostuvo que muchos ciudadanos venezolanos que permanecen en su país no pueden expresar públicamente este tipo de emociones, razón por la cual quienes residen en el exterior asumen la vocería en las calles.
Otra de las voces presentes en el Bulevar del Río es la de Néstor Rojas, analista internacional e integrante del equipo Bentecal, quien afirmó que la jornada es vivida por muchos como un momento de transición, “Hoy nos encontramos celebrando con la sociedad civil un día de júbilo, un día que demuestra que se está empezando a dar la transición democrática en Venezuela con la captura de Nicolás Maduro”.
Rojas sostuvo que, este escenario abre un proceso que no será inmediato, “Esto lleva tiempo, lleva mucha diplomacia política, pero ya salió la cabeza de una estructura que hacía usurpación del poder”, indicó.
Además, aseguró que, para muchas familias, la noticia representa un cambio emocional significativo, “La celebración hoy está en cada casa, en cada familia que se sentía ahogada y sin esperanza”.
Muchos de los migrantes venezolanos en Cali llegaron sin mucho más que sus ropas, obligados a empezar de cero en una ciudad de puertas abiertas que los acogió y que hoy en día les sigue dando la oportunidad, cosechando los frutos del trabajo de colombianos y venezolanos que han impulsado la economía.
