Dos fuertes terremotos registrados con apenas 39 segundos de diferencia sacudieron a Venezuela durante la tarde de este miércoles, dejando hasta el momento un saldo preliminar de 164 personas fallecidas, cerca de 1.000 heridas y decenas de réplicas, según el más reciente balance entregado por las autoridades.
Los sismos ocurrieron alrededor de las 6:05 p. m. (hora local). El primero alcanzó una magnitud de 7,2 y, apenas 39 segundos después, un segundo movimiento telúrico de magnitud 7,5 volvió a estremecer la misma zona. De acuerdo con el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos, ambos eventos corresponden a un fenómeno conocido como doblete sísmico.
A diferencia de un terremoto principal seguido por réplicas, un doblete sísmico ocurre cuando dos sismos de magnitudes muy similares se producen casi al mismo tiempo y en una misma región geológica. Según especialistas, esto sucede cuando la ruptura de una falla activa desencadena inmediatamente la fractura de otro segmento de esa misma falla o de una muy cercana.
Los expertos explican que este tipo de eventos es poco frecuente y evidencia la complejidad de la interacción entre las fallas geológicas. En este caso, la energía acumulada en la corteza terrestre se liberó en dos rupturas prácticamente consecutivas, generando movimientos de gran intensidad.
Debido a la corta diferencia entre ambos terremotos, muchas personas perciben el fenómeno como un único temblor de larga duración. Incluso para los sismólogos resulta complejo diferenciar ambos eventos en los registros, ya que las ondas sísmicas suelen superponerse.
Especialistas también advierten que terremotos de esta magnitud no afectan un punto específico, sino amplias zonas de ruptura que pueden extenderse por más de un centenar de kilómetros, lo que incrementa el potencial de daños.
Tras los dos movimientos telúricos, las autoridades han reportado al menos 30 réplicas y no descartan que continúen registrándose durante los próximos días, semanas e incluso meses, aunque su frecuencia e intensidad deberían disminuir progresivamente con el paso del tiempo.
Entretanto, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) publicó una estimación preliminar basada en modelos automáticos que advierte que el número de víctimas podría aumentar considerablemente a medida que avancen las labores de búsqueda y evaluación de daños. Mientras tanto, los organismos de emergencia continúan atendiendo a los afectados y evaluando el impacto del desastre en las zonas más golpeadas del país.
