La Iniciativa de Eliminación de enfermedades transmisibles en Colombia entra en una fase operativa crucial. Tras un encuentro estratégico entre la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) y el Instituto Nacional de Salud (INS), se ha consolidado la planificación para el primer semestre de 2026, con el objetivo de acelerar la erradicación de estas patologías en el país. La agenda conjunta busca reforzar la preparación y la respuesta ante Eventos de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII), poniendo un foco especial en la fiebre amarilla a través de un enfoque Una Salud.
La planificación, que se enmarca en una estrategia regional con más de 30 prioridades, se centra en actividades con productos concretos y trazabilidad. Entre los “hitos aceleradores” definidos destacan la ejecución de la Encuesta de Evaluación de Impacto para el tracoma y el avance en la verificación de la eliminación de la transmisión vertical del Chagas. Adicionalmente, se establecerá una Mesa Técnica entre el Ministerio de Salud y el INS para agilizar los procesos de validación y certificación, y se oficializará el lanzamiento del Plan Nacional de Eliminación con su respectiva socialización territorial en los departamentos de la cuenca del río Magdalena.
El INS afianza su rol como pilar técnico-científico, centrándose en la vigilancia integrada, la consolidación de redes de laboratorio y el fortalecimiento de la capacidad genómica. Estos elementos son esenciales para la detección oportuna y el sostenimiento de los logros.
Un bloque técnico se dedicó a las enfermedades prevenibles por vacunación, enfatizando la necesidad de proteger los avances regionales en polio, sarampión y rubéola, manteniendo coberturas altas y sistemas de vigilancia sensibles. En el caso de la fiebre amarilla y otros ESPII, el enfoque Una Salud, que integra la vigilancia humana, epizoótica y entomológica.
La Dra. Gina Tambini Gómez, Representante de la OPS/OMS, reiteró el compromiso de cooperación técnica con Colombia, apoyando el uso estratégico de datos, la comunicación de riesgo y el fortalecimiento de laboratorios, reconociendo al INS como un socio fundamental para el éxito de esta ruta conjunta hacia la eliminación.
