El Departamento Nacional de Planeación (DNP) ha anunciado una fase de modernización crucial para el Sisbén 2026 en Colombia, con el objetivo de mejorar la precisión en la asignación de programas sociales a los hogares colombianos con mayores necesidades. Esta actualización busca transformar el sistema en una herramienta más dinámica y fiel a la realidad económica de las familias, dejando atrás la dependencia exclusiva de encuestas periódicas que pierden vigencia.
La base del nuevo modelo de clasificación se fundamenta en el cruce de registros administrativos de diversas entidades públicas y privadas. La información de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), la Registraduría Nacional del Estado Civil, las Entidades Promotoras de Salud (EPS), y el Ministerio de Educación será central para alimentar la base de datos. Según la directora del DNP, Natalia Irene Molina, esta estrategia permite una adaptación inmediata a los cambios económicos, sociales y demográficos del país.
Una de las principales ventajas es que las fichas de los ciudadanos se mantendrán validadas y complementadas constantemente, eliminando la necesidad de trámites adicionales para quienes ya están clasificados, a menos que hayan experimentado cambios significativos en sus condiciones de vida.
La implementación de este Sisbén 2026 se dará de manera gradual, iniciando en cinco municipios clave: Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Jericó (Boyacá). Esta “decisión estratégica” del Gobierno busca evaluar su funcionamiento antes de extenderlo al resto de Colombia, asegurando una respuesta estatal más eficaz ante emergencias o transformaciones sociales.
Las categorías de clasificación (Grupo A: pobreza extrema, Grupo B: pobreza moderada, Grupo C: población vulnerable, Grupo D: no pobres ni vulnerables) se mantendrán para organizar y focalizar las asistencias sociales del Estado.
