El Gobierno colombiano, liderado por el presidente Gustavo Petro, presentó el nuevo pasaporte nacional en un acto que marca el fin de la elaboración del documento por parte de la firma privada Thomas Greg and Sons. A partir del 1 de abril de 2026, el pasaporte pasará a ser controlado totalmente por el Estado, mediante la Imprenta Nacional y la Casa de la Moneda de Portugal.
El cambio, justificado por el presidente Petro como un fortalecimiento de la “soberanía digital de los datos”, busca que la información personal de los ciudadanos quede bajo la custodia exclusiva del Ministerio de Exteriores y no de un contratista privado.
La transición se desarrollará en dos fases. Inicialmente, la personalización será responsabilidad de Portugal. Posteriormente, el “armado, cosido y transformación integral de las materias primas” se realizará en territorio colombiano, según detalló la canciller Rosa Villavicencio.
El nuevo pasaporte no solo representa un cambio de modelo administrativo, sino una importante actualización en materia de seguridad. El documento cumplirá con todas las disposiciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), garantizando su interoperabilidad y confianza global. Incorporará tecnologías avanzadas como la lectura mecánica y electrónica encriptada, microchips de última generación, fotografía fantasma, tintas metálicas y microtextos.
Entre los detalles más notables están las características visibles bajo la luz ultravioleta, que revelarán figuras como mariposas amarillas o estrofas del himno nacional, junto a composiciones únicas que exaltan la cultura, historia y biodiversidad colombiana.
La Cancillería confirmó que los pasaportes actuales seguirán siendo válidos hasta su fecha de vencimiento. El costo del nuevo documento se ajustará únicamente con base en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), sin ningún incremento adicional a este.
