En una medida sin precedentes para fortalecer la seguridad regional, las gobernaciones del Valle del Cauca y Cauca han formalizado una alianza estratégica contra el crimen organizado, el terrorismo y el reclutamiento forzado. La Gobernadora Dilian Francisca Toro y el Gobernador Jorge Octavio Guzmán lideraron un Consejo de Seguridad Bidepartamental en Santander de Quilichao, con el fin de coordinar una ofensiva robusta en sus límites.
La decisión central fue la implementación de Corredores Seguros Interdepartamentales. Estas zonas de vigilancia especial no solo incluirán la vía Panamericana, sino también rutas críticas que conectan al Cauca con municipios vallecaucanos como Florida, Pradera y Candelaria. El objetivo es neutralizar ataques terroristas y frenar el avance de grupos armados que utilizan corredores como el que va de El Naya hasta Jamundí. La estrategia buscará una acción articulada con la Fiscalía y las alcaldías para obtener resultados operativos efectivos.
Para asegurar la judicialización de los cabecillas, se estableció una bolsa de recompensas unificada, una herramienta clave para incentivar la denuncia ciudadana contra delincuentes que operan transnacionalmente. Adicionalmente, el alcalde de Cali, Alejandro Éder, confirmó la destinación de recursos para el fortalecimiento de la inteligencia militar y policial, la inversión en tecnología de defensa antidrones y el diseño de estrategias de control territorial conjuntas.
La visión de la alianza se complementa con un enfoque preventivo y social, intensificando las operaciones contra las economías ilícitas que financian a los grupos al margen de la ley y, crucialmente, buscando frenar el reclutamiento forzado de menores, una preocupación mayor en la zona rural. En el Consejo participaron delegados de cinco municipios del Valle (Cali, Candelaria, Jamundí, Florida y Pradera) y siete del Cauca (incluidos Suárez y Padilla), cuyos avances se evaluarán en un plazo de dos meses.
