La Llanada, Nariño – El departamento de Nariño ha iniciado un plan estructural para transformar la minería en un motor de desarrollo sostenible y paz territorial, a través de la creación de una promotora minera de carácter público-privado. Esta iniciativa, liderada por el Gobernador Luis Alfonso Escobar Jaramillo, busca formalizar la actividad y garantizar que la riqueza del subsuelo se reinvierta directamente en las comunidades productoras.
Durante una reciente jornada de diálogo en La Llanada, el Gobernador constató las condiciones de las minas subterráneas y la necesidad de un modelo organizado y legal. “Ordenar la minería es una decisión estructural de desarrollo. No se trata solo de sacar oro, sino de reorganizar toda la cadena de valor para que la riqueza se quede en el territorio, se convierta en renta pública, infraestructura y bienestar”, señaló Escobar.
El objetivo principal de la promotora minera es:
- Generar valor agregado, transformando minerales en insumos útiles como materiales de construcción y energía.
- Fortalecer la formalización minera y el control institucional.
- Impulsar el desarrollo económico local, creando nuevas rentas para los municipios.
- Promover bienestar social, empleo y la construcción de paz territorial en Nariño.
Un punto central de la discusión fue la problemática de que gran parte del oro extraído en Nariño se legaliza y comercializa fuera del departamento. Representantes del sector, como Guillermo Riascos de la Cooperativa del Distrito Minero, enfatizaron que la informalidad impide que los recursos se reflejen en inversión social y obras.
Por su parte, Melissa Cadena, de la Asociación de Mujeres Mineras Madre Tierra, destacó el rol de las mujeres y la apuesta por el valor agregado, como la orfebrería, para dignificar el trabajo. Edison Javier Mora, minero local, subrayó que el ordenamiento debe traducirse en mejores condiciones de vida, seguridad laboral y salud para las familias del sector.
La Gobernación, a través de la Secretaría de Minas y de las Transiciones Energéticas, avanza en una hoja de ruta que articula la minería con infraestructura, agroindustria, energía, ciencia y tecnología, consolidando el sector como un pilar estratégico para el progreso regional.
