Nariño se consolidó como un vibrante epicentro para el intercambio cultural y la construcción colectiva al acoger el primer bloque del 7° Congreso Latinoamericano y Caribeño de Culturas Vivas Comunitarias “Todas las Voces”, conocido como “Morada al Sur”. Este trascendental encuentro reunió durante tres días a más de 200 representantes de organizaciones culturales comunitarias, con delegaciones de 22 países de América Latina y el Caribe, incluyendo naciones como México, Panamá, Argentina, Brasil y Perú.
La jornada se enfocó en la articulación cultural y la edificación de caminos comunes para una mayor incidencia en las políticas públicas culturales de la región. El compromiso de Nariño se evidenció al descentralizar la agenda, llevando la programación a los municipios de Pasto, La Florida y Consacá (Bomboná), e integrando activamente las dinámicas culturales locales.
Durante el congreso, se desarrollaron intensos espacios de diálogo, formación y construcción colectiva que incluyeron “círculos de la palabra” y encuentros territoriales, además de muestras de danza y música. Este intercambio fue crucial para analizar cómo las comunidades pueden incidir directamente en las políticas públicas culturales que responden a las realidades de los territorios.
La realización del evento fue posible gracias a una articulación estratégica entre el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, y la Gobernación de Nariño, la cual invirtió 80 millones de pesos. Esta inversión pública impulsa el movimiento de Culturas Vivas Comunitarias y está alineada con los enfoques de gobernanza cultural y “saberes para la vida y la paz” del Plan de Desarrollo Departamental.
Álvaro Reyes, Director Administrativo de Cultura, destacó que el proceso permitió articular experiencias de distintos países con municipios del departamento, resaltando el papel de la inversión pública en la consolidación de políticas culturales. Eneida Reyes, presidenta de la Fundación MICE de Panamá, valoró el congreso como un escenario donde los ejercicios de memoria y resistencia fortalecen la identidad cultural y el enfoque de derechos en los territorios.
Tras el exitoso primer bloque en Nariño, el congreso continuará su itinerario en Cali, enfocado en la construcción y firma de acuerdos, y culminará en Medellín para el cierre oficial de este significativo proceso de articulación cultural continental.
