En un esfuerzo histórico por proteger la soberanía alimentaria y los ingresos rurales, la Gobernación de Nariño, en alianza con Fedepapa, ha puesto en marcha una estrategia clave para enfrentar la caída de precios en el sector agrícola. A través del Convenio GN 4811 de 2025, se ha logrado la compra directa de este tubérculo a pequeños productores, dinamizando la economía local en tiempos críticos.
Un respiro para los productores de papa
Durante la primera fase de esta iniciativa, se invirtieron más de 500 millones de pesos para la adquisición de 6.000 bultos de papa. Esta compra benefició directamente a asociaciones campesinas en municipios como Aldana, Guaitarilla, Imués, Puerres y Tangua, entre otros.
El convenio, que cuenta con un presupuesto total de 1.000 millones de pesos, busca eliminar la intermediación, garantizando que el pago llegue de forma íntegra a las manos de quienes cultivan la tierra.
Impacto social y seguridad alimentaria
La estrategia tiene un doble propósito: mientras se estabilizan los ingresos del campo, el producto adquirido se distribuye entre la población más vulnerable. Hasta la fecha, más de 20.000 familias han recibido este apoyo alimentario, con un enfoque especial en:
- Madres cabeza de hogar.
- Personas mayores.
- Hogares en condición de pobreza extrema.
En el Distrito de Tumaco, por ejemplo, se entregaron 5.000 bultos, impactando la dieta básica de miles de habitantes. Líderes comunitarios y beneficiarios han calificado la medida como un “alivio directo”, permitiendo que los recursos del hogar se destinen a otras necesidades urgentes.La Secretaria de Agricultura, Prinith Jurado, destacó que esta articulación institucional ratifica el compromiso con la soberanía alimentaria de Nariño, transformando una crisis de mercado en una oportunidad de bienestar social para el departamento.
