El uso de drones en Cali se ha popularizado, tanto para fines recreativos como comerciales. Sin embargo, la falta de conocimiento sobre la normativa aérea colombiana puede resultar en costosas multas y la incautación de equipos. Es crucial que los operadores conozcan las regulaciones para garantizar la seguridad aérea y el cumplimiento de la ley.
Según la Aeronáutica Civil de Colombia, volar vehículos aéreos no tripulados (VANT) o drones está sujeto a estrictas limitaciones, especialmente en zonas urbanas densamente pobladas como Cali. Uno de los errores más caros y peligrosos es operar cerca de aeropuertos. Las zonas de aproximación al Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón y las inmediaciones de la Base Aérea Marco Fidel Suárez están terminantemente prohibidas.
Otro error común es desconocer los límites de altura. Generalmente, los drones recreativos no deben superar los 150 metros (500 pies). Además, es obligatorio mantener el dron siempre a la vista (VLOS – Visual Line of Sight) y nunca permitir que se aleje de la posición del piloto. Volar sobre propiedades privadas sin consentimiento también se considera una infracción.
La regulación también pone énfasis en las zonas de protección ambiental y recreativa. Volar sobre parques nacionales o áreas protegidas sin el permiso de las autoridades ambientales puede generar sanciones severas. En el contexto urbano de Cali, evitar volar sobre barrios residenciales a baja altura es vital para prevenir accidentes y garantizar la privacidad de los ciudadanos.
Para operar legalmente un dron en Cali y evitar penalidades, se recomienda:
- Registrar el equipo si pesa más de 25 kg o se usa comercialmente.
- Obtener un seguro de responsabilidad civil que cubra posibles daños a terceros.
- Revisar constantemente las circulares de la Aerocivil sobre nuevas restricciones de espacio aéreo.
Prevenir estos errores comunes no solo evita multas, sino que asegura la convivencia segura del espacio aéreo en la ciudad.
