Tumaco, Nariño – En un acto calificado como histórico, el corregimiento de Llorente, en el Distrito de Tumaco, fue escenario de la entrega de tierras a comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas, marcando un paso crucial en la construcción de la paz en el Pacífico nariñense. El evento contó con la presencia del Presidente de la República, Gustavo Petro, y el Gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, quienes destacaron que erradicar la guerra y sembrar la paz es un esfuerzo que nace desde la base popular.
El Presidente Petro enfatizó que la paz se materializa cuando el pueblo convierte su palabra en decisión colectiva. “La violencia no nace de la tierra, sino de su uso codicioso,” señaló, resaltando el compromiso de las comunidades de abandonar la ilegalidad.
La jornada es un reflejo de la transformación territorial que vive Tumaco, un municipio que pasó de ser uno de los más violentos del país a cerrar el año 2025 con una de las tasas de homicidio más bajas. Según el Gobierno Nacional, se han erradicado voluntariamente 2.835 hectáreas que antes se destinaban a cultivos ilícitos y que hoy se utilizan para la siembra de alimentos y economías legales como el cacao, la yuca, el plátano, la palma y el aguacate.
El Gobernador Escobar subrayó que este logro es fruto de la presencia real del Estado y el diálogo, no de la persecución. “Durante 35 años fue el primer municipio en siembra de coca y hoy ya no lo es… Hoy aquí estamos haciendo la paz,” afirmó.
La Directora de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, Gloria Miranda, indicó que más de 22.000 familias en Tumaco avanzan en estos procesos, basados en la transformación territorial, proyectos productivos y acceso a la tierra, escuchando la voluntad de las comunidades.
Desde el Resguardo Magüí – UNIPA, José Melo Chingal, miembro del Consejo de Mayores, expresó: “El indígena no vive sin territorio; territorio es vida… No queremos coca, queremos tierra para sembrar comida y vivir en paz. Sin tierra no hay futuro.” Hernando Rodríguez Paí, guardia indígena del resguardo La Brava – ORIPAP, añadió que esta decisión beneficia a todo el pueblo Awá, promoviendo el desarrollo y generando futuro para los jóvenes a través de economías legales.
La entrega de tierras ratifica el compromiso de ambos gobiernos de construir una paz duradera y con hechos concretos en Nariño.
