Desde pequeña, a Maria Antonia Jaramillo las películas y series animadas despertaron una pasión que haría volar la imaginación de una joven caleña que soñaba con dar vida a historias a través del dibujo. Hoy, ese sueño la ha llevado a trabajar con Walt Disney Animation y a participar en producciones latinoamericanas de alcance internacional, consolidando una trayectoria marcada por la perseverancia y el talento.
Nacida y criada en Cali, la artista estudió en la Institución Educativa Luis Horacio Gómez, una institución con un enfoque alternativo en las artes que fortaleció desde temprana edad su interés por la creatividad. Fue allí donde descubrió que la animación no solo era una pasión, sino una profesión posible.
Sin embargo, cuando se graduó en 2017, Colombia aún no contaba con una industria de animación consolidada ni con programas académicos especializados en esta área. Ante ese panorama, tomó la decisión de emigrar a Estados Unidos con el propósito de formarse y perseguir su sueño.
Y es que el objetivo de Maria Antonia no era ni más ni menos que ingresar al California Institute of the Arts (CalArts), una de las escuelas de animación más prestigiosas del mundo. No obstante, el camino no era nada sencillo, pues fue rechazada en dos ocasiones, mientras continuaba preparándose en un community college del condado de Orange, donde cursó estudios en Entertainment Arts y Animación.
No obstante, la tercera fue la vencida y en 2020 logró ser admitida en CalArts, aunque el inicio de sus estudios coincidió con la pandemia de COVID-19, por lo que su primer semestre tuvo que cursarlo de manera remota desde Colombia.
“Fue una situación bastante díficil, el mundo estaba como en pausa”, dijo la artista caleña.
Su experiencia como inmigrante latina en Estados Unidos también estuvo marcada por desafíos y estereotipos asociados a la nacionalidad colombiana. Sin embargo, encontró en la animación una oportunidad para mostrar una imagen distinta del país.
Precisamente, durante una entrevista con Walt Disney Animation, destacó el impacto que tuvo la película Encanto en la percepción internacional de Colombia, al presentar una visión alejada de los estigmas del narcotráfico. Esa perspectiva llamó la atención del estudio y, en 2024, fue contratada como pasante de storyboard.
Además de su experiencia en Disney, la artista también ha trabajado en producciones latinoamericanas. Su proyecto más reciente ha sido Villanos, una serie realizada por un estudio mexicano con financiación de Warner Bros, cuya segunda temporada le permitió aportar ideas creativas y participar activamente en el desarrollo del guion.
Lejos de limitarse a seguir instrucciones, encontró un espacio en el que sus propuestas fueron valoradas, demostrando que las nuevas voces latinoamericanas tienen cada vez más protagonismo en la industria de la animación.
Su historia es un ejemplo de perseverancia y de cómo el talento caleño continúa abriéndose camino en escenarios internacionales, llevando consigo nuevas formas de contar historias y una representación más diversa de Colombia ante el mundo, dejando un antecedente para que más talento local pueda arriesgarse y luchar por lograr sus metas.
