Una preocupante situación se vive en el oriente de Cali, donde un total de 142 niños de un Centro de Desarrollo Infantil (CDI) llevan cerca de tres semanas (aproximadamente 20 días) sin recibir clases ni los beneficios de nutrición y cuidado calificado que garantiza el programa del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).
La causa de esta afectación directa a los menores y sus familias es un conflicto de arrendamiento que enfrenta al operador del ICBF con un particular encargado del inmueble.
Según lo reportado por Elizabeth Beltrán, docente del CDI Cali, aunque el operador de Bienestar Familiar se encuentra al día con sus obligaciones, no se ha logrado un acuerdo sobre el nuevo canon de arrendamiento. El desacuerdo se intensificó debido a la exigencia por parte de la persona a cargo del sitio de un monto de $2.800.000 pesos, una cifra que no fue aceptada.
Este litigio jurídico ha forzado el cierre del centro, vulnerando los derechos de los niños sin clases y generando serias dificultades para sus madres, muchas de las cuales han tenido que dejar de trabajar o buscar alternativas de cuidado durante estas semanas.
Ante la falta de solución, la comunidad y las docentes han alzado su voz en protesta. Johana Valencia, otra docente de la institución, enfatizó la gravedad de la situación, asegurando que, de no resolverse el conflicto, están dispuestas a reabrir el local para garantizar que los niños no sigan siendo los más afectados.La comunidad del oriente de Cali mantiene su exigencia a las autoridades competentes para una pronta intervención que resuelva el conflicto arrendamiento y permita la inmediata reapertura del CDI, asegurando así el retorno a la normalidad académica y la protección de los derechos de la infancia.
