Tras un Consejo Extraordinario de Seguridad convocado ante la reciente oleada de violencia en Cali y municipios del norte del Valle del Cauca, la Gobernación departamental y la Alcaldía de Cali han acordado la implementación de una estrategia de seguridad sin precedentes: las denominadas “megatomas”. Esta iniciativa representa una intervención masiva y coordinada para restablecer el orden y la tranquilidad ciudadana.
La decisión fue formalizada en una sesión conjunta que contó con la participación directa del alcalde de Cali, Alejandro Eder, y el respaldo de la totalidad de la Fuerza Pública y autoridades de seguridad a nivel departamental. El objetivo principal es generar un impacto contundente en los índices de criminalidad que afectan a los habitantes de la región.
Las megatomas se caracterizan por ser operativos de control simultáneos y focalizados. La selección de las zonas de intervención no es aleatoria; se priorizarán aquellas comunas y sectores de Cali identificados con los mayores niveles de homicidios, hurto en sus diversas modalidades y la presencia de confrontaciones entre estructuras criminales organizadas.
La ejecución de estas acciones se llevará a cabo mediante una colaboración interinstitucional robusta. En los operativos participarán de manera coordinada el Ejército Nacional, la Policía Metropolitana de Cali, el Departamento de Policía Valle, la Fiscalía General de la Nación y la Fuerza Aeroespacial Colombiana, asegurando un despliegue de recursos y capacidades máximo.
Entre los objetivos operativos de estas intervenciones masivas se encuentran: realizar controles vehiculares y peatonales, ejecutar órdenes de captura pendientes, incautar armas de fuego ilegales y lograr la recuperación de bienes que han sido reportados como robados. Con esta estrategia, las autoridades buscan enviar un mensaje claro sobre la intolerancia hacia el crimen y la firmeza en la protección de la seguridad de los caleños.El éxito de las megatomas será crucial para consolidar la estrategia de seguridad en Cali y frenar la escalada de violencia, marcando un hito en la lucha conjunta entre los gobiernos local y departamental contra el crimen.
