La ciudad de Cali ha alcanzado un hito significativo en 2025 al reportar las cifras más bajas en más de una década en nacimientos de madres niñas y adolescentes. Según el informe más reciente de Cali Cómo Vamos, esta reducción de la maternidad temprana en Cali supera el promedio nacional, aunque los expertos advierten sobre la persistencia de riesgos estructurales, especialmente ligados a la edad de los progenitores.
El avance es notable. En 2025, se registraron tan solo 50 casos de madres niñas (entre 10 y 14 años), lo que representa una disminución del 26,5 % en comparación con 2024 y establece el nivel más bajo en los últimos 11 años. El director de Cali Cómo Vamos, Danny Angarita, resaltó que la ciudad reportó la cifra más baja en más de una década tanto en madres niñas como en madres adolescentes.
En el grupo de madres adolescentes (entre 15 y 19 años), la tendencia a la baja es igualmente fuerte. Durante 2025, se contabilizaron 1.353 nacimientos, una reducción del 13,2 % frente a 2024. Angarita destacó que, por primera vez, la ciudad reporta menos de 1.500 casos en este rango de edad. La reducción lograda por Cali fue superior a la media nacional, que se situó cerca del 10 %.
Estos datos posicionan a Cali con 8 de cada 100 nacimientos correspondientes a madres adolescentes, una proporción significativamente menor que el promedio nacional de 13 por cada 100. Analizando la última década, la disminución acumulada es aún más impresionante: los nacimientos en madres niñas han caído un 72,5 % y en madres adolescentes un 69,3 %.
Sin embargo, el informe subraya un factor de preocupación crucial: la edad de los padres. En 2024, de los 68 casos de nacimientos de madres niñas, el progenitor en todos los casos tenía una edad superior a la de la menor. El experto hizo hincapié en que 31 de esos 68 padres eran ya mayores de edad. Este dato “refleja la necesidad de esos entornos seguros y de la protección de las menores en la ciudad”. Aunque Cali celebra estos avances en la reducción de la maternidad adolescente, el reto fundamental es mantener la tendencia y reforzar la protección de niñas y adolescentes en contextos vulnerables.
