La Alcaldía de Cali ha iniciado negociaciones clave con la Fuerza Aeroespacial Colombiana para modificar los límites de altura de las edificaciones en la ciudad. El objetivo es ambicioso: transformar a Cali en una metrópoli más compacta y vertical, permitiendo la redensificación de zonas estratégicas como el Centro Histórico y los corredores viales principales.
Actualmente, la presencia de la Escuela de Aviación de la Base Aérea, ubicada en el corazón de la ciudad, restringe las construcciones a un radio de cuatro kilómetros, obligando a solicitar un concepto de altura que limita el número de pisos. Esta restricción ha mantenido a Cali como una ciudad de construcciones predominantemente “bajitas”.
El nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT) busca establecer nuevas reglas. La propuesta incluye permitir edificios de 10 a 15 pisos en el Centro y de 8 a 12 pisos en ejes viales como la Autopista Suroriental y la Simón Bolívar. Un punto crucial de la negociación es que la edificabilidad no solo dependerá de la zona, sino también del tamaño del lote, promoviendo figuras como el ‘plan manzana’ para facilitar la gestión predial.
Para impulsar la vivienda en Cali, la Administración del alcalde Eder está ofreciendo incentivos tributarios a los propietarios del Centro que decidan convertir sus edificios comerciales en residenciales. Esta medida busca atraer nuevos habitantes, revitalizar el Centro y reducir los largos tiempos de desplazamiento en la ciudad, un factor que los urbanistas califican como un indicador de calidad de vida.
Expertos locales han elogiado la iniciativa por fomentar un crecimiento más compacto, pero advierten sobre los desafíos. El urbanista Juan Carlos Ponce recordó que Cali es una de las zonas sísmicas más riesgosas del país, lo que debe ser un factor determinante al definir la altura máxima de las nuevas construcciones.
Las mesas de negociación están en curso, y la Fuerza Aeroespacial ha manifestado su disposición a colaborar, sin desconocer las normas internacionales de seguridad aeronáutica. Se espera que la nueva normativa del POT brinde claridad sobre los futuros límites de altura y el desarrollo urbano de la capital vallecaucana.
