Cali se prepara para un 2026 en el que la cultura será protagonista del desarrollo social, económico y de la proyección internacional de la ciudad. Así lo afirmó la secretaria de Cultura, Leidy Higidio, durante su conversación con Magazín Pacífico, en la que trazó el panorama de lo que viene para la capital del Valle del Cauca.
Según explicó la funcionaria, la ciudad avanza en la consolidación de una visión cultural de largo plazo que reconoce a Cali como distrito cultural, donde el arte, la identidad y las expresiones colectivas son pilares para entender quiénes somos y hacia dónde queremos ir como ciudad.
Un Plan Decenal para pensar la cultura a diez años
Uno de los ejes centrales de esta apuesta es la actualización del Plan Decenal de Cultura, un documento que se viene construyendo desde 2024 a través de diálogos con comunidades, artistas, bibliotecas y procesos culturales de distintos territorios.
Para la Secretaría de Cultura, este plan funciona como una brújula que permitirá definir metas claras, inversiones estratégicas y circuitos de circulación cultural, tanto a nivel nacional como internacional. La intención, explicó Leidy Higidio, es responder preguntas clave sobre qué significa ser caleño y por qué el mundo debe venir a Cali.
La cultura como motor de la internacionalización
La secretaria destacó que la cultura ha sido fundamental para posicionar a Cali en el panorama internacional. Festivales como el Petronio Álvarez, la Ruta Americana de la Salsa y eventos emblemáticos como la Calle de la Feria han despertado el interés de visitantes de distintas ciudades del continente y del mundo.
“Cada vez nos dicen más que Cali está de moda”, señaló, al explicar que este reconocimiento no solo impulsa el turismo, sino que también impacta positivamente en la economía y en la percepción de seguridad. Según Higidio, cuando hay actividades culturales, la ciudad se siente más viva, más tranquila y más segura.
Barrio Obrero: memoria, salsa e identidad continental
Otro de los anuncios clave fue el avance del proyecto en el Barrio Obrero, un sector emblemático del centro de Cali que se transformará en un espacio cultural de alcance continental. Las obras continúan y, de acuerdo con la Secretaría, en marzo de 2026 se entregará una primera fase que permitirá empezar a disfrutar de este corredor cultural.
El proyecto incluirá murales, monumentos y relatos históricos que conectan la historia de la salsa caleña con otros barrios y ciudades de América Latina, fortaleciendo el relato cultural de la ciudad.
Bibliotecas como puntos vivos de encuentro
La Red de Bibliotecas Públicas seguirá siendo un eje estratégico en 2026. La Secretaría avanza en el mejoramiento de la infraestructura física, el fortalecimiento de los equipos humanos y el reconocimiento del trabajo comunitario que se realiza en estos espacios, presentes en las 22 comunas y 15 corregimientos.
Más allá de la lectura, las bibliotecas se consolidan como lugares de encuentro cultural, con una agenda diversa que incluye música, danza, poesía y formación, divulgada a través del periódico cultural Con Voz.
Festivales todo el año y una Bienal con alcance latinoamericano
A diferencia de años anteriores, la agenda cultural de 2026 arrancará desde el primer semestre. El calendario abrirá con el Festival de Música Clásica entre marzo y abril, seguido de una programación mensual continua.
Entre los eventos más esperados está la Bienal de Arte Gráfico, que tendrá un capítulo de relevancia para Latinoamérica, y un Festival Petronio Álvarez que evolucionará hacia un encuentro afrodiaspórico mundial, con presencia de procesos culturales de distintos países.
La apuesta, explicó la secretaria, es clara: llevar la cultura a todos los rincones de la ciudad y consolidar a Cali como un referente cultural del continente.
Una ciudad que se piensa desde la cultura
Para la Secretaría de Cultura, el mensaje es contundente: Cali se está pensando a sí misma desde lo colectivo, desde su identidad y desde el poder transformador de la cultura. Con procesos consolidados y una visión a largo plazo, la ciudad se alista para un 2026 en el que el arte no solo se vea, sino que se viva en cada barrio.
