La Asamblea del Valle del Cauca otorgó un respaldo decisivo a la estrategia de seguridad implementada por la gobernadora Dilian Francisca Toro, luego de un debate de control político calificado como “muy oportuno” dada la situación de orden público en el departamento. Los diputados aprobaron la rendición de cuentas presentada, reconociendo el esfuerzo institucional y el trabajo de la fuerza pública. El respaldo de la Asamblea busca seguir apoyando a la Secretaría de Convivencia y Seguridad Ciudadana del Departamento.
Para reforzar la ofensiva contra los grupos armados y el crimen, la Gobernación anunció la ejecución de 120.000 millones de pesos este año, que se destinarán a fortalecer tres líneas estratégicas clave:
- Comunicaciones policiales: Se modernizará el sistema de comunicaciones de la Policía Nacional, que llevaba 30 años sin ser actualizado. Esta inversión es fundamental para conectar el servicio de policía desde Jamundí hasta Cartago y dotar a la fuerza pública de las mejores herramientas.
- Tecnología Anti-Extorsión: Se entregará un geolocalizador con tecnología de punta al Gaula Militar para combatir el secuestro y la extorsión. Se trata de tecnología que llega por primera vez al departamento, robusteciendo las capacidades técnicas del Ejército.
- Monitoreo ampliado (CGs): El sistema de videovigilancia se ampliará de 29 a 42 municipios. Este sistema integrará analítica y análisis de datos, buscando que el CGs se convierta en el “cerebro detrás de la estrategia” para enfrentar el crimen.
En respuesta a la preocupación por la presencia de grupos armados ilegales, el gobierno departamental destacó la articulación de medidas con la Alcaldía de Cali y la coordinación entre la Mecal y la DEVAL. Otras medidas de éxito resaltadas incluyen la estrategia de “corredores seguros” y el buen funcionamiento del Fondo de recompensas, que ha facilitado capturas de personas buscadas gracias a llamadas de ciudadanos. La Asamblea consideró satisfactorio el informe exhaustivo sobre las operaciones realizadas por la policía, el ejército, la fuerza aérea y la armada para contrarrestar el crecimiento de los grupos delincuenciales organizados.
