El departamento de Nariño ha declarado la alerta amarilla hospitalaria debido a la crítica situación de sobreocupación que presenta el servicio de urgencias del Hospital Universitario Departamental, el centro médico más importante de la región. La medida busca prevenir un inminente riesgo de colapso de la red hospitalaria ante una demanda sostenida y la limitada disponibilidad de recursos.
La circular No. 15 del Instituto Departamental de Salud de Nariño, emitida el 28 de enero de 2026 y firmada por su directora Ana Belén Arteaga, detalla que la sobreocupación en el Hospital Universitario de Pasto asciende a un alarmante 168 por ciento. Esta cifra supera consistentemente la capacidad instalada y ha generado una insuficiencia de recursos físicos, camas y talento humano, afectando la operatividad institucional.
La condición de sobreocupación compromete gravemente la prestación de una atención oportuna y segura, obligando a la institución a priorizar estrictamente a los pacientes críticos y a restringir nuevas hospitalizaciones que no se sustenten en criterios clínicos de urgencia, gravedad o riesgo vital.
Como parte de la alerta, se han dispuesto varias medidas para fortalecer la capacidad de respuesta del sistema de salud:
- Regulación estricta de remisiones y hospitalizaciones, enfocándose solo en casos de urgencia, gravedad o riesgo vital.
- Optimización del manejo ambulatorio y la hospitalización domiciliaria para disminuir la presión sobre los servicios de urgencias.
- Agilización de los procesos de egreso hospitalario, fortaleciendo la gestión de altas médicas oportunas y la continuidad del cuidado con las EPS.
El médico emergenciólogo David Estrada del Hospital Universitario de Nariño había reportado previamente una sobreocupación del 204 por ciento, que luego se redujo al 164 por ciento. El doctor Estrada precisó que entre las variables que complican la situación se encuentra la creciente atención de pacientes crónicos agravados por la ausencia de medicamentos y atenciones oportunas por especialidades o procedimientos quirúrgicos, señalando un problema socioeconómico complejo. El llamado es a las EPS para que tomen en cuenta estas situaciones que afectan a los ciudadanos.
