Cali no solo se escucha: se baila. La Sucursal del Cielo ha construido gran parte de su identidad alrededor de la salsa, un ritmo que trasciende lo musical para convertirse en expresión cultural, motor social y símbolo de orgullo colectivo. En ese proceso, las escuelas de salsa han sido fundamentales para preservar, enseñar y proyectar al mundo el legado que ha hecho de la ciudad la Capital Mundial de la Salsa.
Durante décadas, estos espacios formativos han permitido que niños, jóvenes y adultos encuentren en el baile una alternativa de vida, una herramienta de disciplina y, en muchos casos, una salida frente a contextos de vulnerabilidad social. Más allá del escenario, las escuelas cumplen un rol comunitario al fomentar valores como la constancia, el trabajo en equipo y el sentido de pertenencia por la ciudad.
Conscientes de esta importancia, la Alcaldía de Cali realizó un reconocimiento a las escuelas de salsa, destacando su aporte a la cultura, la economía creativa y la proyección internacional del territorio.
“Estamos recuperando a Cali siempre he hecho un llamado a la unión y la salsa nos une, es por esto que le estamos apostando a esto, por eso tenemos proyectos como el del barrio Obrero, por eso hicimos un concurso para escoger la canción de la Feria y por eso estamos reconociendo estas 66 escuelas de salsa por salvaguardar la cultura caleña, esto nos hace caleños”, dijo el alcalde de Cali, Alejandro Eder.
Desde la Administración Distrital se resalta que estas escuelas no solo fortalecen la tradición salsera, sino que también dinamizan el turismo cultural y generan oportunidades económicas para cientos de familias. Festivales, competencias y espectáculos de salsa se han convertido en una vitrina permanente para la ciudad.
“Este reconocimiento es parte de un proceso de 365 días, es parte de entender que son los semilleros los que mantienen esta tradición caleña, por eso estamos en un proceso de no solamente de un apoyo y fortalecimiento económico sino de formación y circulación”, afirmó la secretaria de Cultura Leydi Yojanna Higidio.
El reconocimiento de la Alcaldía marca un paso importante hacia el fortalecimiento de las escuelas de salsa como patrimonio vivo de Cali. En cada giro, cada paso y cada coreografía, estas academias continúan escribiendo la historia de una ciudad que se expresa, se resiste y se celebra al ritmo de la salsa.
