El volcán Puracé y la cadena volcánica Los Coconucos mantienen en alerta a las autoridades y a las comunidades del Cauca, luego de registrar durante los últimos días un incremento significativo de la actividad sísmica.
De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), desde la tarde del 29 de agosto se presentó un aumento tanto en el número de sismos como en la energía liberada. En ese periodo fueron registrados alrededor de 472 eventos asociados al fracturamiento de roca, localizados principalmente entre 10 y 15 kilómetros al nororiente del volcán.
El organismo científico informó que 18 de estos movimientos tuvieron magnitudes iguales o superiores a 2, mientras que varios fueron reportados como sentidos por habitantes de municipios como Puracé, Totoró, Sotará y Popayán.
Entre los movimientos más destacados se encuentran tres sismos registrados el 29 de agosto, con magnitudes de 3,9, 4,1 y 4,3. Algunos de estos eventos fueron percibidos por habitantes de diferentes sectores del área de influencia del volcán.
El Puracé permanece actualmente en alerta naranja, nivel que indica cambios importantes en la actividad volcánica y la posibilidad de una erupción en un futuro cercano. Sin embargo, esta condición no significa que una erupción sea inminente.
El Servicio Geológico Colombiano elevó el nivel de alerta de amarilla a naranja el pasado primero de agosto, después de identificar un incremento continuo de la actividad del volcán desde el 20 de julio. Entre los cambios observados se encontraban un aumento de la energía sísmica y variaciones en otros parámetros relacionados con la dinámica del sistema volcánico.
Durante los últimos días, el SGC ha emitido varios boletines para informar sobre la evolución de la actividad. El reporte más reciente señala que continúa el incremento de la sismicidad relacionada con el fracturamiento de roca.
Además, los instrumentos de monitoreo siguen registrando señales de tremor, relacionadas con la dinámica de fluidos dentro del sistema volcánico y localizadas bajo el cráter del Puracé.
Ante este panorama, las autoridades mantienen vigilancia permanente sobre el comportamiento del volcán y recomiendan a las comunidades permanecer atentas únicamente a la información emitida por los organismos oficiales.
El aumento de la actividad sísmica no permite establecer por sí solo cuándo podría producirse una eventual erupción. Por esta razón, el monitoreo permanente resulta fundamental para identificar cualquier cambio significativo y activar oportunamente los protocolos de prevención.
Mientras tanto, el departamento del Cauca permanece atento a la evolución del Puracé, uno de los volcanes activos más importantes de la región.

