
La violencia contra las mujeres sigue cobrando vidas en Cali. En lo corrido de 2026, 51 mujeres han sido asesinadas en la capital del Valle del Cauca, una cifra que enciende las alarmas y evidencia que la violencia de género continúa siendo uno de los principales desafíos en materia de seDguridad y derechos humanos.
Aunque el año aún no termina, el número de casos ya representa una preocupación para las autoridades, organizaciones sociales y colectivos de mujeres. De mantenerse esta tendencia, la ciudad podría superar las cifras registradas en los últimos dos años.
Durante 2025 se reportaron 69 mujeres asesinadas, mientras que en 2024 fueron 61 víctimas, lo que refleja que el problema persiste y exige respuestas más contundentes desde las instituciones encargadas de la prevención, atención e investigación de estos hechos.
Un llamado para visibilizar la violencia
Ante este panorama, Magazín Pacífico lanza la iniciativa “El costo de ser mujer”, un especial periodístico que busca poner en el centro del debate una realidad que afecta a cientos de familias y comunidades.
El propósito de este proyecto es visibilizar la violencia que enfrentan las mujeres, generar conciencia sobre la magnitud del problema, aportar a la prevención y hacer seguimiento a las acciones que desarrollan las autoridades para combatir este flagelo.
Más allá de las cifras, cada caso representa una vida truncada, una familia marcada por el dolor y una sociedad que sigue enfrentando enormes retos para garantizar que las mujeres puedan vivir libres de violencia.
¿Qué está haciendo la Alcaldía de Cali?
La situación plantea interrogantes que hoy cobran mayor relevancia:
- ¿Qué estrategias está implementando la Alcaldía de Cali para prevenir la violencia contra las mujeres?
- ¿Han sido suficientes las medidas de protección y atención para reducir estos hechos?
- ¿Qué resultados han tenido las políticas públicas orientadas a garantizar la seguridad de las mujeres en la ciudad?
Responder estas preguntas será clave para evaluar el impacto de las acciones institucionales y determinar qué ajustes son necesarios para evitar que más mujeres pierdan la vida.
Un problema que exige acciones
La violencia contra las mujeres no puede entenderse únicamente desde las estadísticas. Cada asesinato representa un fracaso colectivo en la protección de los derechos fundamentales y evidencia la necesidad de fortalecer la prevención, mejorar las rutas de atención, garantizar el acceso a la justicia y avanzar en políticas públicas efectivas que permitan reducir estos hechos.

