La colaboración estratégica entre el Departamento de Nariño, la provincia del Carchi, y el Gobierno de España ha permitido la consolidación de un robusto Acuerdo Transfronterizo. El foco principal de este acuerdo es la protección de ecosistemas estratégicos y el fortalecimiento de la gobernanza ambiental en el territorio compartido.
El proyecto, denominado “Estrategia Pública Local Transfronteriza para la Gestión de Áreas Protegidas de Nariño y Carchi”, fue impulsado gracias a la cooperación internacional y financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Esta iniciativa representó una significativa inversión de 200 mil euros orientada a mejorar la gestión ambiental a lo largo de la zona de frontera.
Javier Cabezas Castillo, asesor en asuntos de frontera de la Gobernación de Nariño, detalló que el proceso se estructuró en cuatro componentes esenciales: gestión ambiental, gobernanza, desarrollo económico y gestión del riesgo. Entre los resultados más destacados se encuentran dos iniciativas piloto. Estas acciones están centradas en potenciar las capacidades comunitarias a través de escuelas de campo, especialmente implementadas en áreas montañosas cercanas al límite binacional. El objetivo es claro: mejorar el manejo ambiental del territorio y solidificar los procesos locales de gestión del riesgo.
Simultáneamente, se están llevando a cabo importantes avances en la articulación normativa. El propósito es integrar todas las acciones dentro del Sistema Departamental de Áreas Protegidas (SIDAP Nariño), con la ambición de consolidar un capítulo binacional que garantice la vinculación efectiva con el Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Colombia. La conectividad ecológica también se vio beneficiada con acciones específicas en el biocorredor del Nudo de los Pastos.
El prefecto del Carchi, Julio Robles, enfatizó que esta primera fase inaugura una nueva etapa de cooperación, facilitando la vinculación de aliados estratégicos cruciales para fortalecer futuras iniciativas ambientales en la frontera.
El impacto académico fue igualmente relevante. Un diplomado binacional congregó a 35 participantes de Colombia y Ecuador, quienes no solo robustecieron sus capacidades técnicas, sino que también formularon propuestas concretas de desarrollo territorial. Entre estas ideas, el docente Jorge Arturo Dorado resaltó la formulación de un corredor turístico y ambiental binacional, diseñado para generar oportunidades económicas y asegurar la conservación de los ecosistemas compartidos.
Pablo Martínez, representante del Fondo Andaluz de Municipios para la Solidaridad Internacional, cerró destacando cómo este proceso capitaliza valiosas experiencias europeas, abriendo así nuevas vías para el desarrollo sostenible en estas zonas de frontera. Nariño, Carchi y España reafirman con la culminación de esta etapa su compromiso con la cooperación internacional y la protección ambiental de las comunidades fronterizas.
