La Administración Departamental de Nariño ha marcado un hito en la región con una inversión productiva superior a los $200 millones, destinada a fortalecer las capacidades económicas y sociales de más de 480 mujeres de Nariño. Esta acción se enmarca en la estrategia integral “Cerrando brechas, construyendo paz”, cuyo objetivo principal es fomentar proyectos productivos Nariño en 13 subregiones.
La iniciativa no solo representa un significativo avance económico, sino que también busca reducir factores asociados a las violencias basadas en género, promoviendo la equidad de género Nariño y el empoderamiento femenino. Liliana Montufar, secretaria de Equidad de Género e Inclusión Social del departamento, destacó que esta estrategia aporta directamente a la disminución de la vulnerabilidad social.
La entrega de activos productivos ha sido el eje central del programa, vinculando a municipios como Ancuya, Puerres, Guachucal, Sapuyes, Arboleda, Cumbitara, Francisco Pizarro, Guaitarilla, El Rosario y Mosquera. Entre los insumos clave entregados se encuentran paneles solares, fundamentales para la sostenibilidad energética, herramientas agrícolas de última generación y equipos especializados para el procesamiento de alimentos. Estos elementos técnicos están diseñados para facilitar el desarrollo rural Nariño y mejorar sustancialmente las condiciones de trabajo de las beneficiarias.
Luz Marina Lucero, representante legal de la Asociación Semillas de Poder en Puerres, señaló que el respaldo “nos permite consolidar los procesos desarrollados y mejorar nuestras capacidades productivas”. De igual forma, Fanny Reina, integrante de la Mesa de la Mujer de Guachucal, resaltó el impacto en la soberanía alimentaria, garantizando la continuidad de los cultivos.
Como proyección a futuro, se busca consolidar estas asociaciones como unidades de negocio sostenibles, con mayor capacidad de producción y un acceso ampliado a los mercados locales y regionales. Miriam Rueda, secretaria de Agricultura de Puerres, concluyó que al generar oportunidades para mujeres cabeza de hogar y población vulnerable, se dinamiza el tejido social y se avanza en la construcción de la paz desde el territorio. La implementación de estas acciones fomenta la organización comunitaria, impulsa la equidad y contribuye al cierre de brechas históricas.
