Tras 21 años de un régimen de excepción bajo la figura de “zona de desastre”, los municipios de Pasto, La Florida y Nariño, en el departamento de Nariño, inician finalmente su camino hacia el retorno a la normalidad. La Gobernación de Nariño, en un encuentro crucial con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), consolidó una ruta institucional que permitirá superar esta prolongada excepcionalidad.
El principal acuerdo de la jornada fue la elaboración de un decreto departamental que adoptará el Plan Integral de Intervención Territorial. Este documento es el paso previo y necesario para que el Presidente de la República pueda convocar al Consejo Nacional de Gestión del Riesgo y oficializar el regreso a la normalidad en estas tres localidades.
El Gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar Jaramillo, destacó que esta decisión informada, tomada junto a los alcaldes municipales, permitirá “destrabar procesos históricos de reasentamiento y obras prioritarias para comunidades indígenas y campesinas”.
Por su parte, la UNGRD confirmó su compromiso con la financiación de proyectos clave. Se destinarán $8.000 millones para el proyecto de reasentamiento en el municipio de Ancuya, cuya ejecución estará a cargo del Gobierno Departamental. Adicionalmente, el proceso de contratación para la comunidad indígena Inga y campesina de El Tablón de Gómez avanza, con recursos ya asignados. La Gobernación reportó un progreso del 46 % en la construcción del acueducto en esta zona y continuará con la gestión de viviendas y conexiones domiciliarias.
Una vez expedido el decreto departamental, el proceso continuará ante el Consejo Nacional de Gestión del Riesgo, seguido por la definición de partidas presupuestales por parte del Ministerio de Hacienda, lo que marca el cierre definitivo de la declaratoria de zona de desastre y el restablecimiento de condiciones de normalidad en el territorio de Nariño.
