Los Vocales de Control Social de los servicios públicos de Cali emitieron un comunicado en el que respaldan la labor de vigilancia que adelanta la Procuraduría General de la Nación, pero advierten que la investigación sobre el contrato de modernización del alumbrado público no debe traducirse en la paralización de las obras en la ciudad.
Según el pronunciamiento, Cali arrastra más de 20 años de rezago en materia de alumbrado público y, con cerca del 30 % del parque lumínico ya modernizado, detener el proceso tendría un impacto directo en los usuarios y en la seguridad de los barrios.
Los Vocales recordaron que son los representantes de los usuarios de los servicios públicos domiciliarios ante EMCALI y las autoridades, y que entre sus funciones está vigilar la adecuada prestación del servicio, tramitar las quejas de la comunidad y exigir transparencia en los procesos que afectan a los ciudadanos.
“Hacemos un llamado a la Procuraduría para que haga su trabajo de una manera cautelosa, que sepan que ya se hizo una rendición de cuentas que fue muy transparente, es claro que se ve la mano de obra, se ve que la ciudad tiene desarrollo y eso es lo más importante, nosotros los estamos acompañando, también hacemos veeduría”, dijo Marcos Amaya, vocal de Control de Servicios Públicos de Cali.
Los Vocales anunciaron que se realizó una solicitud formal de aclaración ante la Procuraduría para conocer si el control disciplinario que ejerce el ente implica la suspensión de los procesos de contratación, modernización y mantenimiento del alumbrado público en Cali.
