El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó la ejecución por pelotón de fusilamiento de Nidal Malik Hasan, exmayor del Ejército estadounidense condenado por el ataque ocurrido en 2009 en la base militar de Fort Hood, Texas. La decisión fue anunciada por el Pentágono después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, recomendara esta modalidad de ejecución.
Hasan, quien se desempeñaba como psiquiatra del Ejército, fue declarado culpable en julio de 2013 de 13 cargos de homicidio premeditado y 32 cargos de intento de asesinato, luego del tiroteo registrado en la instalación militar. El ataque dejó 13 personas muertas y decenas de heridos. Un tribunal militar compuesto por 13 oficiales recomendó por unanimidad la pena de muerte.
La ejecución representaría un hecho poco habitual dentro de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. De llevarse a cabo, sería la primera ejecución de un soldado estadounidense desde 1961 y la primera mediante un pelotón de fusilamiento desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
El Ejército de Estados Unidos estableció inicialmente el 3 de diciembre de 2026 como fecha para la ejecución en Fort Hood, Texas. Sin embargo, Hasan todavía cuenta con recursos legales que podrían modificar o retrasar el procedimiento.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el uso de la pena de muerte dentro de las Fuerzas Armadas estadounidenses y las circunstancias excepcionales que rodean la ejecución de un militar condenado por un ataque cometido en una instalación del propio Ejército.

